El consumo y la distribución del agua potable en México y en Coahuila durante este año 2026 será un reto y sobre todo un área de oportunidad para autoridades y ciudadanos, pues el cuidado del recurso será fundamental para evitar el desabasto.
Los pronósticos meteorológicos señalan para la primavera y el verano una larga temporada de altas temperaturas y la circunstancia generará un mayor consumo del vital líquido.
Por ejemplo, en Saltillo, la Agsal ya tiene medido el incremento en el consumo durante los días de mucho calor, que puede alcanzar de un 5 hasta un 20 % de incremento y la dotación de agua sube hasta en 10 mil litros diarios.
Pero hay regiones de la entidad, como la comarca lagunera o la zona norte, donde hay actividades productivas relacionadas a la crianza y manutención de ganado lechero y a la producción de cerveza.
Evidentemente para las autoridades, los empresarios y la sociedad en general, la prioridad se concentra en el consumo humano, pero la cantidad de empleos que se generan en ambas ramas también es un aspecto a considerar para todos.
La predicción sobre la presencia de lluvias no es la mejor por lo que la posibilidad de recarga de acuíferos y el relleno de embalses y presas se limitará radicalmente para atenuar los efectos de la temporada de calor.
En Saltillo, el alcalde Javier Díaz González, inició desde el año pasado la exploración y operación de seis nuevos pozos de agua, después de que en 10 años no se había hecho y este año se buscará que al menos 10 nuevas alternativas de dotación de agua se pueden concretar con la extracción del vital líquido.
En Coahuila las presas y embalses registran en promedio un 50 % del total de agua que seguramente en al menos dos presas el líquido tendrá que ser enviado a Estados Unidos durante este año.
En el entorno de proyecciones complicadas las autoridades estatales en la entidad anunciaron obras por 300 millones de pesos para mejorar la red de agua potable y para la búsqueda de nuevas alternativas de dotación.
En Saltillo se busca que durante el año 2026 se activen 10 nuevos pozos para mejorar el caudal que podría superar los 300 litros por segundo y atender sectores de alta densidad de población donde la presión del agua es baja.
La estrategia es buena, sin embargo, seguramente se registrarán días en los que los trabajos sean insuficientes y la percepción ciudadana sea de enojo y desesperación por la falta de agua y autoridades y sociedad deberán adaptarse a nuevas reglas de uso y conservación.
Seguramente el racionamiento será parte de la temporada de primavera y verano pero en el futuro se debe mejorar en cuanto a la gestión, uso y sobre todo desperdicio del agua, no solo del doméstico, sino también del comercial e industrial.
A escala mundial, muchos especialistas y analistas observan que el agua será un motivo de disputa entre naciones, pero también será factor de división social y por consecuencia de rebeldía y reclamo contra los Gobiernos.
Es buen momento y oportunidad de seguir con pruebas e intentos no solo para dotar de agua, también para cuidar el vital líquido y que la responsabilidad sea para todos, ciudadanos y autoridades.
