Antígeno carcinoembrionario

La tecnología nos está rebasando en el quehacer médico, provocando graves daños económicos, psicológicos y físicos.

Una desesperada familia se presentó a consulta porque al padre en un estudio le solicitaron los marcadores tumorales en sangre, «kiske» para detectar oportunamente cualquier tumor canceroso: de cinco estudios: antígeno carcinoembrionario (hígado), alfafetoproteína (hígado), antígeno CA19-9 (páncreas), antígeno CA 15-3 (mama) y a este hombre hasta le solicitaron una prueba para cáncer de ovario el CA 125. De esos cinco marcadores solo el antígeno carcinoembrionario se reportó de 4.63 nanogramos que es ligeramente normal para fumadores cuyo tope máximo es de 5.6, pero es elevado ligeramente para no fumadores cuyo máximo es de 3 nanogramos. Este hombre no fuma.

Esto fue suficiente para que le informaran que podría padecer de cáncer de hígado. Psicológicamente la familia entró en un estado de histeria colectiva, por demás nociva.

Después de interrogar y explorar al paciente, revisar sus estudios incluyendo un ultrasonido de hígado con reporte normal, se encontraron datos sugestivos de una colitis nerviosa con estreñimiento leve, moderado dolor en colon derecho (área del hígado) y nada más. Las pruebas funcionales de hígado fueron normales, la palpación de hígado normal. La cifra sugestiva de antígeno carcinoembrionario es por encima de 20.

No fue fácil convencer a esta familia de que, por el momento, no había dato alguno de cáncer de hígado y que los datos clínicos y de ultrasonido son más confiables que la medición de un marcador tumoral.

Para confirmar lo anterior, comparto y comento el siguiente enlace:

http://www.infocancer.org.mx/?c=deteccion-del-cancer&a=desventajas-marcadores-tumorales

Inicialmente, la expectativa de las investigaciones sobre los marcadores tumorales en algún momento consistió en poder detectar en sus etapas iniciales todos los tipos de cáncer mediante un análisis de sangre. Un simple análisis de sangre que podría encontrar estos cánceres en sus etapas más iniciales podría evitar la muerte de millones de personas, pero muy pocos marcadores tumorales son útiles para encontrar el cáncer en sus etapas iniciales. Esto se debe a varias razones:

Casi todas las personas tienen una pequeña cantidad de estos marcadores en su sangre, por lo tanto, es muy difícil detectar tumores cancerosos en etapa inicial mediante el uso de estas pruebas.

Los niveles de estos marcadores tienden a aumentar más de lo normal solamente cuando hay una gran cantidad de cáncer presente. Algunas personas con cáncer nunca presentan niveles elevados de estos marcadores.

Incluso cuando los niveles de estos marcadores son elevados, no siempre significa que hay cáncer. Por ejemplo, el nivel del marcador tumoral CA 125 puede ser alto en mujeres con afecciones ginecológicas distintas al cáncer ovárico.

Debido a estas razones, los marcadores en la actualidad son usados principalmente en pacientes que ya hayan sido diagnosticados con cáncer para seguir su respuesta al tratamiento o para detectar el regreso del cáncer tras el tratamiento.

Desventajas de los marcadores tumorales

Antígeno carcinoembrionario (CEA por sus siglas en inglés)

Este marcador, no se usa para el diagnóstico ni detección del cáncer colorrectal, sino que es el marcador tumoral de preferencia para ayudar a predecir la perspectiva en los pacientes con este tipo de cáncer.

El rango normal en los niveles de la sangre varía de laboratorio a laboratorio, pero los fumadores por lo general presentan mayores niveles. Pero incluso entre los fumadores, un nivel por encima de 5.5 ng/ml (nanogramos por mililitro) es normal.

Entre mayor sea el nivel de este marcador al momento en que el cáncer sea detectado, más probable es que se trate de un estado avanzado de la enfermedad.

El marcador carcinoembrionario también es el marcador tumoral que se usa de forma estándar en la observación de pacientes con cáncer colorrectal durante y tras el tratamiento. De esta manera, los niveles del marcador son usados para ver si el cáncer está respondiendo al tratamiento o para ver si éste ha regresado (recurrencia) después del tratamiento. Puede que el nivel de antígeno se use para el cáncer de seno y de pulmón. Este marcador puede ser elevado en otros tipos de cáncer, como melanoma y linfoma, así como el cáncer de tiroides, páncreas, hígado, estómago, próstata, ovario, cuello uterino y vejiga.

Si el nivel del antígeno es elevado al momento de hacer el diagnóstico, puede ser usado para observar la respuesta al tratamiento.

El nivel para este marcador además puede elevarse por algunas enfermedades no cancerosas, como la hepatitis, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, colitis, artritis reumatoide y pancreatitis, así como de otra manera entre personas fumadoras con buen estado de salud.

Eso que llaman sentido común, tal parece que no es tan común. ¿Cómo se explica que a un hombre le soliciten una prueba más utilizada para el cáncer de ovario? La tecnología nos está rebasando, nos está convirtiendo en médicos robotizados, rutinarios y la rutina es el peor enemigo del sentido común, parafraseando a El hombre mediocre, libro de ensayo filosófico de José Ingenieros.

José Ingenieros (nacido como Giuseppe Ingegnieri, Palermo Italia, 24 de abril de 1877, 31 de octubre de 1925) fue a su vez médico, psiquiatra, psicólogo, criminólogo, sociólogo, masón y docente italoargentino.

Lea Yatrogenia

Egresado de la Escuela de Medicina de la Universidad Veracruzana (1964-1968). En 1971, hizo un año de residencia en medicina interna en la clínica del IMSS de Torreón, Coahuila. Residencia en medicina interna en el Centro Médico Nacional del IMSS (1972-1974). Por diez años trabajó como médico internista en la clínica del IMSS en Poza Rica Veracruz (1975-1985). Lleva treinta y siete años de consulta privada en medicina interna (1975 a la fecha). Es colaborador del periódico La Opinión de Poza Rica con la columna Yatrogenia (daños provocados por el médico), de opinión médica y de orientación al público, publicada tres veces por semana desde 1986.

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