Calígula ante la deuda gringa y Tucídides

Albert Camus (1913-1960) premio Nobel de literatura 1957, en su obra Calígula (1944) ofrece un diálogo entre el emperador y su tesorero que lo presiona sobre la enorme deuda del imperio: como profeta, el literato francés se adelanta 82 años a uno de los momentos más reveladores del absurdo y la lógica implacable que guía a gobernantes que piensan más en el dinero que en las personas.

Ante la crisis Calígula propone la siguiente solución:

—Todos los ciudadanos romanos desheredaran a sus hijos y heredaran sus bienes al imperio. Luego, de acuerdo a una lista arbitraria, los iremos matando uno a uno hasta salvar la deuda.

—Pero César —interviene el tesorero— ¿Y la vida humana?

—Escúchame imbécil: si el tesoro es lo importante, entonces la vida humana no vale nada: el dinero no me interesa. Lo que quiero es lo imposible.

—Pero sin dinero no hay imperio.

—Precisamente: quiero demostrar que se puede gobernar sin lógica, contra la razón.

La plataforma digital «Visual Capitalist» que ha generado alta credibilidad en sus informes financieros y comerciales, señaló que Estados Unidos es uno de los diez países más endeudados del mundo en términos de su relación deuda/PIB.

Su pasivo actualmente debe pagar un billón de dólares trimestralmente en intereses, debido a que alcanza los 39 trillones de dólares (millones de millones) y la mayor parte de ella está en manos de inversores particulares. A medida que la deuda siga aumentando, esto tendrá un gran impacto en el presupuesto federal, incrementando el costo del servicio público y, en última instancia, perjudicando a los estadounidenses ya que afecta directamente a aspectos como los tipos de interés, los préstamos, las instituciones financieras y en especial, las pensiones.

Algunos países poseen enormes cantidades de la deuda nacional norteamericana; tanto países aliados como rivales geopolíticos. Japón concentra la mayor parte de esa deuda (1.2 billones de dólares, lo que representa el 3%). En los últimos años, Pekín ha reducido su tenencia de deuda estadounidense y eso provoca mayores tensiones, de ahí la visita de esta semana del dictador gringo que fue ninguneado allá; el presidente de China le dijo que América iba en decadencia, que ellos no caerían en la «Trampa de Tucídides». El miedo de la potencia dominante frente al ascenso de otra puede desencadenar conflicto militar: la frase original: «fue el ascenso de Atenas y el temor que esto causó en Esparta lo que hizo inevitable la guerra» (431 a.C.).

El problema de la macroeconomía se acentúa en las personas: Cada estadounidense carga con más de 114 mil dólares en deuda nacional, lo que es equivale al 123% del PIB en 2026, provocando serio impacto social ya visible. Las familias de bajos ingresos y comunidades hispanas enfrentan mayores tasas de interés y restricciones de crédito. Todo esto se refleja en menor inversión en infraestructura, educación y salud (fuerte reducción al Medicare), mayor presión sobre impuestos y servicios públicos, así como un inminente incremento de tasas de interés, lo que percibe mayores riesgos.

Exactamente lo anterior explica la desesperación del pedófilo tirano narcisista naranja para buscar obligar a otras naciones a que se ajusten a sus intereses, como tratados comerciales que solo beneficien a ellos, reducción de apoyo a instituciones mundiales como ONU, OMS, UNESCO, etc. Y hasta dejar de enviar apoyo a la OTAN.

Entender la trama del narcotráfico para alguien con coeficiente intelectual normal no es problema, lo es para los catetos; los gringos saben que, si interrumpen su venta interna, habría una revolución de locos por obtener los narcóticos; que destruirían ciudades enteras

¿Entonces? Es pretexto para forzar convenios comerciales a su favor. Solamente los anencefálicos PRIANistas en México se lo creen porque su visión política es escasa y sus intereses voraces.

Lo que Calígula no dijo, pero el pederasta neoyorkino sí ha recalcado es: «A mis amigos más ricos ni me los tocas, al contrario, a ellos les das más».

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