El problema de no cuidar el entorno; una arbitrariedad que abraza a México

…el rasgo peculiar del impacto ambiental de la civilización moderna, especialmente de la industrialización acelerada del siglo XXI, es que el impacto es de tal magnitud y el potencial ecológico es tan grande que los desequilibrios que provocan, ponen en peligro la supervivencia de las formas de vida donde la sociedad humana puede vivir y reproducirse.

Fernando Estenssoro

Historiador y geógrafo

Los valores en política y la vida pública evidentemente ya no son los mismos. Los valores y el deber ser como brújula están desapareciendo. Resulta muy difícil delimitar las dimensiones de los valores hoy en día, y qué porcentaje resulta ser reflejo exclusivo de la vida política. En el mundo, los valores de las élites políticas y su influencia al escoger, los fines y los medios para su consecución, desconocen sistemáticamente las nociones de bien común aceptadas por la mayoría, o le adjudican contenidos diferentes en correspondencia con sus respectivos intereses.

Sin embargo, la conciencia de que estamos frente a una crisis ambiental es un tema globalizado. La percepción de que la supervivencia del ser humano está amenazada por la degradación del medio ambiente ha generado un debate en distintos ámbitos de la sociedad. Palabras como desarrollo sustentable y crisis medio ambiental, son frases muy utilizadas en el argot político pero que carecen de fondo.

La crisis del agua

La crisis que atraviesan las sociedades actuales en torno al cuidado del agua resulta ser un problema que provoca miseria y que forma parte de la pobreza alimentaria por la que atravesamos en nuestro país. La cooperación entre Gobiernos y sociedad resulta ser fundamental para contribuir de mejor manera al acceso del agua, la lucha contra su escasez y la reducción de la pobreza.

Actualmente, en el mundo, alrededor de 884 millones de personas carecen de acceso a fuentes de agua potable, la mayoría de los casos son países en desarrollo. En América Latina existen más de 50 millones de personas sin acceso al servicio de agua de calidad. Este dato resulta paradójico cuando tomamos en cuenta que nuestro continente es el que cuenta con mayor disponibilidad de agua por habitante de acuerdo a datos revelados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En México, durante mucho tiempo, se ha actuado permisiva y perversamente en cuanto a administración del agua se refiere. Por mencionar; a la población Yaqui de Sonora le fueron reduciendo su acceso al agua y el poco derecho que poseen, es de agua contaminada, además de exigírseles un cobro de agua. Por otro lado, el área de protección de flora y fauna de Cuatro Ciénegas, Coahuila, formada por unas 200 pozas y con una biodiversidad única, ha perdido poco más del 80 por ciento de agua.

Aunado a ello, el fenómeno de la sequía es un suceso de cierta recurrencia. En la actualidad, el 84 % del territorio mexicano sufre de sequía en distintas intensidades, que se agrava por la falta de lluvia que hemos visto durante los últimos años.

El hambre en el mundo

La Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria (EMSA) y la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) concluyen que la carencia de acceso a la alimentación se encuentra con mayor intensidad en las zonas rurales, pero también está presente en las zonas urbanas. Las causas del hambre son multifactoriales, pero sus determinantes están íntimamente ligados a la inseguridad alimentaria y la vulnerabilidad frente a esta. Resulta claro que no siempre el hambre se debe a la falta de recursos para comprar alimentos.

«Los niños pobres son los que más sufren la contradicción entre una cultura que manda a consumir y una realidad que lo prohíbe», advertía Eduardo Galeano.

Desafortunadamente, en la actualidad, lo que se tiene en México son programas desarticulados, clientelares, sin visión general, con múltiples duplicidades y que atienden varias veces a los mismos beneficiarios.

Combatir el hambre es una cuestión de justicia social, sin embargo, las personas, al tener menor ingreso económico, acceden a alimentos procesados que no proporcionan la cantidad necesaria de nutrientes; dicho de otra manera, carecen de seguridad alimentaria porque no comen debidamente. Sabemos que la pobreza alimentaria es un problema que genera graves consecuencias económicas, sociales y de salud. Es la paradoja nutricional por la que actualmente atraviesa México… desnutrición y obesidad.

El trabajo de los coahuilenses vía sociedad civil organizada

Hablar de los diversos problemas ambientales, resulta ser difícil en una sola contribución. El problema ecológico y de medio ambiente es tan complejo que su contexto abarca diversas aristas que, a su vez, reflejan obstáculos múltiples por combatir. Más bien, suelen ser áreas de oportunidad para que los Gobiernos logren una gobernanza y legitimidad.

Razón explicativa, mas no justificativa para argumentar que solo se describen algunos de tantos problemas.

La planificación urbana y el transporte sostenible son herramientas fundamentales para combatir lo que muchos denominan magnicidio ecológico. Mejorar la calidad de vida en las ciudades ciertamente requiere un enfoque integrado y encauzado a mitigar los impactos negativos, provocados en nuestro entorno.

La sociedad mexicana y la coahuilense en la actualidad buscan nuevas formas de participación, exigencia e injerencia. Es un síntoma positivo que refleja a una población más consciente y sabedora que el Estado como aparato burocrático, no es el único responsable de los diversos problemas sociales. Cada día, se percibe una sinergia entre distintos agentes de la sociedad, colaborando entre sí, para llegar a un fin común. Un ejemplo de ello son acciones de académicos y miembros de la sociedad civil, que buscan solucionar problemas medio ambientales. El Boyatón Y Saltillo Verde son muestra de ello.

Desde hace más de 30 años en México, el crecimiento de la población y la mala planificación urbana han provocado el congestionamiento de grandes ciudades —y de las no tan grandes—. Como ejemplo claro, podemos citar a la Ciudad de México, que a pesar de los esfuerzos en sus alcaldías, sigue siendo insuficiente. De acuerdo con el Índice de Tráfico de Tom Tom —fabricante de sistemas GPS— en el año de 2016, la CDMX «(…) obtuvo el primer lugar de 295 ciudades en congestión vehicular».

La labor ciudadana y la iniciativa por recuperar espacios perdidos llamado Boyatón es una contribución ciudadana que tiene, como fin, la cultura de un transporte sustentable, y en específico, recuperar espacios urbanos; particularmente, la ciclovía de la ciudad de Saltillo. Pequeños comerciantes, empresarios locales y ciudadanos han contribuido a la tarea. Esta encomienda ha llegado a buen puerto y, actualmente, se siguen sumando más actores en la iniciativa.

Las autoridades encargadas de planificar la movilidad se han visto en la necesidad de diseñar políticas públicas encaminadas a desahogar las principales vías de acceso, mejorar los medios de transporte público, modernizar la infraestructura de las vialidades y crear una mayor accesibilidad a estos con el fin de reducir la generación de contaminación y, por defecto, agilizar el tiempo de traslado.

El uso de la bicicleta es, sin duda, una alternativa para el desplazamiento que aligera la carga de vehículos en las vialidades. Es una práctica ecológica que promueve la disminución de CO2, es accesible, de fácil manejo y un medio de transporte barato que, por otra parte, mejora la salud física y emocional.

Saltillo Verde es un colectivo de ciudadanos, comprometidos con el presente de Saltillo y de Coahuila. Conscientes del desafío ambiental al que nos enfrentamos, desde su trinchera, actúa en favor del medioambiente. Con tareas como plantar, cuidar, educar y defender procura la construcción de ciudades verdes.

La cultura del cuidado por el medio ambiente debe de ser parte de los valores y formación educativa y cultural en una sociedad. En México, estados como Jalisco, Ciudad de México y Querétaro… cuentan con leyes de movilidad de avanzada, que contemplan la movilidad sustentable. Coahuila también actúa en consecuencia para procurar un entorno mejor.

El deterioro social no solo es político y legal, también es cultural y, por supuesto, generacional. Este problema, si no se resuelve hoy, mañana será motivo de conflictos sociales, políticos y económicos.

Sin recursos naturales no hay ni crecimiento ni producción y hoy solo vemos una pizca de ¿qué pasaría si perdemos a nuestro planeta? E4

Aguascalientes, 1982. Cursó sus estudios de Licenciatura en Derecho en la Universidad Autónoma de Coahuila, posteriormente hizo sus estudios de maestría en Gobierno y Gestión Pública en la Universidad Complutense de Madrid. Labora en la administración pública estatal desde el año 2005. Es maestro de Teoría Política en la Facultad de Economía de la UA de C desde el año 2009. Ha sido observador electoral de la Organización de los Estados Americanos en misiones para Sudamérica, en la que participa como miembro de observadores para temas electorales.

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