Honores a un maestro

Empezó con el impulso cariñoso de una madre, y la semilla dio fruto: cuatro décadas de servicio. Historia de un docente que dedicó su existencia a la educación especial

Un joven dormita al lado de una ventana acompañado por el frescor inusual de la tarde. Es el verano de 1979. La ciudad tiene un descanso del clima abrasador típico de su localización geográfica. En su adormecimiento, solo es posible teorizar qué imágenes abundan en la mente del joven. Quizá sueños de frontera. Quizá alguna historia furtiva sacada de alguno de sus libros. Recostado ahí, el joven parece ser la representación de un poeta, contemplativo. Dejando pasar el tiempo como cualquier hombre de su edad ha hecho. En la eternidad simulada de su sueño, una voz llega de algún lado. Es distante en un principio, como un pequeño eco, pero a medida que el joven sale de su letargo, la voz insistente se hace más potente. Es una voz familiar, pronunciando palabras familiares: «Hijo» dice la voz. Y el joven se despierta de golpe. El sopor produce un desencuentro, su juventud quiere seguir durmiendo. Pero la voz no lo deja. Le toca el hombro delicadamente y lo levanta. Le da una ficha, una hora y un lugar. «Ve», le dice la voz y el hijo responde: «Sí, mamá».

El joven presenta un examen. Compite por un lugar en una escuela. En la prueba se ve obligado a relacionar líneas y puntos, secuencias y rompecabezas, el ejercicio le resulta sencillo. Termina su examen y sus congéneres le preguntan angustiados «¿Sí lo pasas?». El joven no se preocupa, regresa a su casa a dormir de nuevo.

Una mañana de lunes el muchacho se mira a sí mismo en un espejo, viste de pantalón café y camisa blanca. Sonríe. Es su primer día de clases para especializarse en una profesión milenaria, honesta y noble: la docencia. Sale de su hogar, aprisa, tiene que tomar el autobús para llegar puntual. Durante el trayecto observa por la ventana, ensimismado en sus pensamientos. Piensa en su padre y en su madre. Piensa en sus hermanos que se fueron lejos, allá, más al norte, y se pregunta si el debió hacer lo mismo. Piensa en el gol que le anuló el árbitro el domingo y en cómo el próximo partido tendrá su revancha. Piensa en alguna que otra muchacha. Y de tanto pensar, llega a su destino. Baja del camión junto con otros estudiantes. El sol todavía no molesta. El día se vislumbra prometedor.

Y así, con el inmenso gesto de amor de una madre, se desencadenaría una serie de eventos que definirían para siempre la vida de un hombre. Del estudio, el joven buscaría un trabajo y, en la búsqueda de este, se encontraría con quien se convertiría quizá no en su primer amor, pero sí, en su única y eterna compañera, una mujer que sería su esposa e incansable cómplice. Otra maestra. Y juntos, formarían una familia.

El hombre se avocaría a su trabajo. Alcanzaría metas profesionales y superaría retos personales. En su especialidad, educación especial, sería un vanguardista, hablando de educación inclusiva y practicándola casi 20 años antes de que esta se generalizara en el ámbito educativo.

La actualización constante y el amor inmenso por su trabajo lo llevarían a este presente. Un presente en el que el hombre celebra 40 años de servicio docente. Cuarenta años de comprometerse con el corazón de toda escuela e institución, sus alumnos. Niñas y niños con problemas de lenguaje, con diversas discapacidades
 y neurodivergencias.

Cuarenta años de servicio honesto y responsable. Cuarenta años de lucha ininterrumpida contra los embates del tiempo y el cuerpo. Cuarenta años de un extraordinario maestro. Sirva este espacio para celebrarlo y reconocerlo. Enhorabuena por sus 40 años de servicio, maestro.

(Piedras Negras, Coahuila, 1995). Licenciado en Derecho por la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila, cuenta con una Maestría en Educación con Acentuación en Educación Obligatoria por la Escuela Normal Superior del Estado de Coahuila y una certificación como facilitador en Medios Alternos de Solución de Controversias. Actualmente se encuentra ejerciendo funciones en el ámbito de los derechos humanos.

Deja un comentario