Injusticia social en diabetes

Desde marzo de 2013, cuando se aprobó la canagliflozina para el control de la diabetes, hasta octubre de 2015, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) recibió reportes de 101 casos confirmables de lesión renal aguda, algunos que requirieron hospitalización y diálisis, con el uso de canagliflozina o dapagliflozina (forxiga, xgiduo y jardiance). Esta cifra incluye solo los informes enviados a la FDA, por lo que probablemente haya casos adicionales que desconocemos. En aproximadamente la mitad de los casos, los eventos de lesión renal aguda ocurrieron dentro del mes de comenzar el uso del medicamento y la mayoría de los pacientes mejoraron después de dejar de tomarlo. Algunos casos ocurrieron en pacientes que tenían menos de 65 años. Algunos pacientes sufrieron deshidratación, tenían baja presión arterial o estaban tomando otros medicamentos que pueden afectar los riñones.

La canagliflozina y la dapagliflozina, ambos inhibidores de la SGLT2, han sido objeto de controversias debido a posibles efectos secundarios, incluyendo riesgo de cetoacidosis diabética, enfermedad renal y amputación de extremidades. Estas controversias han llevado a la FDA a reforzar las advertencias sobre su uso y a la necesidad de una cuidadosa monitorización en pacientes que los toman.

https://www.farmaceuticos.com/pam/actualidad/farmacovigilancia/cetoacidosis-diabetica-asociada-al-uso-de-canagliflozina

Los pacientes deben buscar atención médica de inmediato si experimentan signos y síntomas de lesión renal aguda. Es una afección seria en la cual los riñones repentinamente dejan de funcionar, ocasionando que niveles peligrosos de desechos se acumulen en el cuerpo. Los signos y síntomas de la lesión renal aguda pueden incluir una disminución en la cantidad de orina o hinchazón en las piernas o pies y elevación de urea y creatinina en sangre.

La canagliflozina y la dapagliflozina son medicamentos de venta con receta médica que se utilizan junto con la dieta y los ejercicios para ayudar a disminuir los niveles de azúcar en sangre en adultos con diabetes tipo 2. Pertenecen a una clase de medicamento llamados inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2). La canagliflozina y la dapagliflozina reducen el nivel de azúcar en sangre al provocar que los riñones eliminen el azúcar del cuerpo a través de la orina.

Comentario. Personalmente no he confirmado lesiones renales o complicaciones serias por el uso de canagliflozina o dapagliflozina (forxiga, xgiduo, jardiance). Lo que sí me consta es que los pacientes descontrolados que han recibido esta prescripción se quejan de dos hechos:

Uno, que no son muy efectivos pues a pesar de haberlos ingerido durante varios días no se ha observado un buen control del azúcar a cifras seguras inferiores a 180 miligramos, incluso a pesar de haber sido añadidos a cierta dosis de glibenclamida y metformina que ya estaban tomando. Segundo, el costo elevado, tres a seis veces más que la combinación glibenclamida-metformina ya conocida de antaño.

Tercero, lo anterior lo he confirmado en varios pacientes, jodidos económicamente, con cifras de azúcar alrededor de 250 mg de azúcar que no se han controlado con dos tabletas de 10 pesos cada una (20 pesos al día) y que no han logrado controlarse al añadir dapagliflozina (forxiga) 50 pesos por tableta (70 pesos diarios), logrando un buen control a menos de 180 miligramos de azúcar eliminando la dapagliflozina de 50 pesos y añadir una de 10 pesos que ya tenía a la mano, reduciendo el costo de 70 pesos diarios a 30, de 2 mil 100 pesos a 900 pesos al mes, tan solo en el medicamento del azúcar.

Los reportes previos y mis observaciones me han permitido alivianar el costo de la atención médica en muchos pacientes, siendo esto un parámetro de la calidad de la atención médica en el rubro de la justicia social y económica. No siempre los medicamentos nuevos son mejores, es responsabilidad profesional tomar en cuenta esta arista en la atención medica de calidad.

Y lo anterior se observa en todas las enfermedades: medicamentos para la hipertensión, para la colitis, para la circulación sanguínea, antibióticos, y ya no se diga en la quimioterapia para el cáncer, son los medicamentos más caros y los que más facilitan los conflictos de interés económico entre el gremio médico y la industria farmacéutica.

Lea Yatrogenia

Egresado de la Escuela de Medicina de la Universidad Veracruzana (1964-1968). En 1971, hizo un año de residencia en medicina interna en la clínica del IMSS de Torreón, Coahuila. Residencia en medicina interna en el Centro Médico Nacional del IMSS (1972-1974). Por diez años trabajó como médico internista en la clínica del IMSS en Poza Rica Veracruz (1975-1985). Lleva treinta y siete años de consulta privada en medicina interna (1975 a la fecha). Es colaborador del periódico La Opinión de Poza Rica con la columna Yatrogenia (daños provocados por el médico), de opinión médica y de orientación al público, publicada tres veces por semana desde 1986.

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