¿Iremos pa’ delante?

Lo que no hace el hombre, lo harán las generaciones

Borges

Informar a la ciudadanía del estado que guardan tanto las finanzas como las obras realizadas es una obligación de los Gobiernos desde los tiempos de las primeras administraciones independientes del país.

El ejercicio es simple cuando las obras son múltiples, los ingresos suficientes y la honestidad permea en el manejo de los dineros, tanto de ingresos propios como del retorno de la federación.

Resulta que, para Coahuila, las cosas se han complicado a lo largo de los años debido a una pesada carga que sostienen los ciudadanos y en la que los políticos han encontrado una verdadera mina inagotable de hacer dinero, que es la deuda pública del estado.

Al mismo tiempo, y desde 2018, la vigilancia de la federación ha sido bajo lupa y ministrando a cuentagotas los recursos, pero a través de los superdelegados a prácticamente obras de mantenimiento de la administración coahuilense.

Desde 2011, y los siguientes 12 años, nuestra tierra ha sido escasa en obras, precisamente por el mecanismo truculento descrito. Sin embargo, en el nacimiento del nuevo Gobierno de Manolo chico apareció la voluntad de la iniciativa privada y las empresas que generan la riqueza del estado y a través del aumento a la tasa del impuesto sobre nóminas, que hizo posible que el gobernador pudiera presumir que se realizarían algunas obras de infraestructura nuevas y la remodelación de otras existentes a fin de actualizar las ciudades a la nueva realidad y sus necesidades, aunque vayan retrasados.

Sin embargo, debemos precisar que la administración de los recursos derivados de ese impuesto descrito viene etiquetada en una reglamentación jurídica y la misma fue violada impunemente de inicio, ya que gran parte de estos recursos fueron desviados a la compra de aditamentos y estructura de los cuerpos policiacos, de tal manera que existe además una contrariedad manifiesta, ya que la presunción gubernamental se basa en un estado seguro.

Pero bueno, regresaron las obras y esa es una excelente noticia. Sin embargo, comparando lo anunciado en el primer al segundo informe de Gobierno existen algunas lagunas que se le pasaron al equipo del gobernador y damos razón: Para el Bulevar Nazario Ortiz en Saltillo en el primer informe mencionó que se invirtieron 212 millones de pesos y en el segundo la cifra se duplica; lo mismo en la autopista premier, en el primero la cifra fue de 300 millones de pesos, lo anterior sin contar lo anunciado de avances de las obras del Bulevar Los Pastores, la carretera a Zacatecas, el Bulevar Salinas de Gortari en Monclova, la pavimentación de calles en la laguna y el Bulevar Chuy María Ramon en Ciudad Acuña. Sobre todo, porque se anunciaron obras en el primer informe por  mil 236 millones de pesos, sin embargo la mayoría de ellas no estaba construida y solamente el giro independencia coincide en la cifra programada de 283 millones, aunque muy caro ya que casi es el mismo costo de la autopista premier de más de 80 kilómetros. Además que en la autopista premier sus usuarios de autos pagan un 5% más de cuota desde 2024 y los trailers un 11.2%, es decir al final del cuento los usuarios pagaran la repavimentación en unos cuatro años, qué negocio tan redondo.

Una buena obra del Gobierno permea en el reforzamiento del tejido social y habrá que reconocer las estrategias y apoyos que a través del DIF estatal se generan a la población con cursos, apoyos, y rehabilitaciones, con un presupuesto magro.

Las cosas en Palacio iban despacio con las dos administraciones anteriores, incluso la última encerrada en el caserón rosa y rodeada de orcos monstruosos. La nueva cara está compuesta por una generación de jóvenes que pian pianito van aprendiendo y que han tenido tropiezos y que ojalá entiendan pronto que los tigres siempre están resueltos como dice el antiguo tango.

El cambio generacional se abre campo, pero aparecen barreras que crea el confort, y sobre todo, el aferramiento casi enfermizo al poder que como en la edad media se enlaza al dinero y para los que cualquier modificación significa la enemistad y la conjura.

Al final, al menos Manolo podrá hacer cuenta de la obra de Gobierno esa que perdura aun cuando ésta llegue tarde.

Saltillense, estudió en la Facultad de Jurisprudencia de la UAdeC y la Normal Superior de Coahuila las licenciaturas en Derecho y Educación Media. Catedrático en diversas instituciones de educación superior en Coahuila. Ganador del Premio Estatal de Periodismo de Coahuila en cinco ocasiones y de la presea Antonio Estrada Salazar por 25 años de trayectoria. Autor de los libros: Memorias del tigre espejo, Cuentos conurbados y A little bit about Mexican law and human resources.

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