La nueva forma de gobernar, soberbia populista

Es cada vez más común y constante encontrar noticias en titulares de medios impresos, electrónicos y digitales, información sobre iniciativas de gobiernos, que por increíbles que parezcan buscan recaudar más dinero de los ciudadanos a través de iniciativas que podrían parecer ridículas e incluso inconstitucionales, pero que anuncian como buenas intenciones de cambios en la ley para corregir presuntos desordenes sociales.

Los anuncios disfrazados de iniciativas legislativas o filtraciones de información no tienen límite y van por ejemplo desde declarar el «día de los presidentes» o «día de la cuarta transformación» o bien que el sistema educativo mexicano incluya en los procesos de enseñanza-aprendizaje a la «felicidad» como el elemento rector de los sistemas didácticos en las escuelas.

También hay iniciativas estatales o locales que bien podrían ser parte de un guion de la saga de películas del cineasta mexicano Luis Estrada que por más ridículas que parezcan tienen como objetivo final generar nuevos impuestos o bien recursos a través de las multas que genere el incumplimiento ciudadano.

Los debates en la actualidad en temas como ley nacional de aguas, salud con los vapeadores, nueva ley de aranceles y próximamente temas electorales en un año de elecciones, sin duda serán aprobadas por el actual grupo de poder en el Gobierno y que buscarán perpetrar el poder a pesar de todo y sin miramiento alguno de las formas al más puro estilo del dicho mexicano «el que pierde, arrebata».

A escala estatal llamó la atención del humilde escribiente una iniciativa en Nuevo León que busca regular y limitar el tránsito de vehículos con placas de otras entidades del país, bajo el argumento de que muchos automovilistas regios prefieren sacar placas y pagar tenencias en otros estados para ahorrarse recursos.

Sin embargo, la posibilidad se puede diluir rápidamente, pues se violaría, una vez más, el principio del libre tránsito por el país sin necesidad de pagar algo más que una autopista privada o pública o impuestos vehiculares que ya se sufragan cuando se compra un vehículo o se plaquea.

Allá en Nuevo León, el gobernador busca una iniciativa que permita a su esposa ser candidata a sucederlo en el puesto a pesar de que la presidenta de este país se ha declarado en contra de este tipo de iniciativas.

Aquí en Saltillo, hace más de 30 años un alcalde que quería ser gobernador dejó crecer la idea de prohibir el uso de minifaldas a mujeres en Saltillo para evitar que fueran víctimas de abusos e incluso con reglamentación interna, intentó la prohibición del uso de esa ropa entre las empleadas de la presidencia.

México bien podría ser considerado en el mundo el país de las leyes, difícilmente debe existir un territorio con el número de leyes y reglamentos como el que tiene nuestro sistema político y de gobernanza, pero el asunto es quién, cuándo, cómo y dónde se aplica, porque genera recursos o bien se traduce incluso en venganzas políticas y herramientas para disminuir a las oposiciones.

La soberbia y enfermedad de poder y perpetuidad vuelven y se establecen entre las gobernanzas nacionales e internacionales y se convierten en amenazas populistas que limitan la oposición y todo aquel que no está de acuerdo con el absolutismo será victima de estas nuevas leyes y reglamentos.

Autor invitado.

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