Se puede decir… que todo el gabinete se da vida de «rey»
Pero no se puede decir… que es «vergonzoso». El fundador de la 4T se jactó, y decía siempre de los siempres, que son primero los pobres y que él vivió, vive y vivirá en absoluta y real austeridad, pero ahora resulta que todos los integrantes del gabinete y tal vez los funcionarios de segundo y hasta el tercer nivel de Claudia se dan vida de rey, en especial los primeros, que vacacionan plácidamente en Europa, y se hospedan en hoteles de lujo, que sinceramente, deberían ser cesados fulminantemente por despilfarrar en esa forma, los dineros de los «desarrapados» mexicanos.
Se puede decir… que Claudia es hechura de «AMLO»
Pero no se puede decir… que eso es «peligroso». Sin lugar a dudas, ella es imagen y semejanza de él, a tal grado que le dio el nombramiento, mas no el mando, con lo que evoco sin temor a equivocarme que el día de las elecciones iba perdiendo según el conteo rápido, que el presidente dejó todo y ordenó se suspendiera, para dar tiempo de acomodar los votos a favor de su corcholata, y esperar a que el reloj marcara las 12 de la noche y dar a conocer apoteóticamente su triunfo —eso dicen los que saben— y ante tal supuesto, solo le queda seguir tal «como» va.
Se puede decir… que lo «acorralan»
Pero no se puede decir… que lo hacen sin «piedad». Hernán Bermúdez Requena, que fue secretario de Seguridad Pública del Gobierno de Tabasco, en los tiempos en que fue gobernador Adán Augusto López, quien, por cierto, el Ejecutivo estatal ya sabía y conocía los pasos y actividades de su funcionario, que en vez de destituirlo, hizo todo lo contrario, y hasta ahora se fueron sobre él, y a raíz de tal persecución anda prófugo, saltando la interrogante: el porqué siempre lo protegió el exgobernador, y ahora todo el poder del Estado en su contra, en cambio, para el ahora senador, «protección» absoluta.
Se puede decir… que si sí o «no»
Pero no se puede decir… que hablen «claro». Dicen una cosa y luego otra, y es que se sacaron de la manga una orden de Trump de que se impusiera a todos los mexicanos la anticonstitucional CURP biométrica, y la presidenta pronto acató diciendo sí, que lo ordenaría con todo gusto, pero a los pocos días recapacitó y dijo que siempre no, que la tramitación de tal documento no es obligatorio, porque cuando anunció la imposición de ese papel el descontento de los mexicanos fue unánime, y ahora que se desdice, hay que tener fe y confianza en que sostenga «su» palabra.
Se puede decir… que tapan un pozo para abrir «otro»
Pero no se puede decir… que será en «vano». A la petrolera nacional Pemex la hundieron en un profundo hoyo muy difícil de rescatar, aunque la lucha se le está haciendo por todos lados, con el fin de sacarla a flote, y para eso la 4T, a través de la Secretaría de Hacienda, se sacó de la manga un milagroso instrumento financiero titulado Notas Pre-Capitalizadas con el que se salvará a la petrolera mexicana, y tenga por fin un respiro financiero, que la tiene ahorcada, y vuelva a ser lo que antes fue, que aquí entre nos, es vergonzosamente la petrolera más «endeudada» del orbe.
Se puede decir… que los protegidos siguen «apareciendo»
Pero no se puede decir… que la lista es larga y «tendida». Los recomendados para que los siga arropando Claudia, son Alfonso Romo, Ignacio Ovalle y el amigo del alma de AMLO, el tristemente célebre Adán Augusto López quien, por cierto, está metido en un problema de grandes proporciones, que no cabe duda que más vale suerte que dinero, y ellos son grandes suertudos, al ser uña y carne del expresidente, ya que la presidenta tiene la indicación de quien usted ya sabe, y los proteja, en vez de proceder conforme a derecho, como es «su» obligación.
Se puede decir… que ya salió el «peine»
Pero no se puede decir… que la orden la dio nuestro «vecino». El repentino e inesperado o, mejor dicho, cambio del INE biométrico, no es una iniciativa o propuesta de la 4T, se trata claramente de una imposición del diabólico Trump, con el cuento de que México coadyuve nada más con la dizque seguridad del país del Tío Sam, dando datos biométricos de los migrantes y visitantes en general, colocando contra la pared a nuestra presidenta, que no le quedó de otra que obedecer, disculpen, acceder, a esa petición, recomendación y súplica, para quedar bien «con» el inicuo.
