Se puede decir… que la austeridad fue puro «cuento»
Pero no se puede decir… que solo se ha dicho de los dientes para «fuera». La bandera de AMLO es vivir casi como los pobres, en la absoluta austeridad que, por cierto, para él son los primeros, sin embargo, ahora resulta que todos los integrantes de la 4T hacen lo contrario, y que no tiene caso enumerarlos, pues en este reducido espacio jamás cabrían por la enorme suma de todos ellos, más los que se acumulen, y lo que sí cabe subrayar, es que en las dos Cámaras abundan los privilegiados, que no reparan en gastos y disfrutan a manos llenas, los dineros «de» los mexicanos.
Se puede decir… que casi puros foráneos integrarán el nuevo «ayuntamiento»
Pero no se puede decir… que hasta la alcaldesa electa no es de «Gómez». Así estarán las carteras que formarán el naciente Gobierno municipal de la ciudad de Gómez Palacio, Durango, empezando por la edil, más todos los foráneos que, según se rumora, arribarán de la tierra de los alacranes, o sea de la mismísima ciudad de Durango, y ni modo, así es la política, y los gomezpalatinos tendrán que aguantar callados, esperando a ver cómo les irá con la ya próxima y muy cercana administración, con personas que vienen a descansar, disculpen, «a» trabajar.
Se puede decir… que no hay mal que dure cien «años»
Pero no se puede decir… que tampoco quién los «aguante». El inicuo de Trump, ha hecho una temeraria acusación en contra de Nicolás Maduro, presidente todavía de Venezuela, de que es un consumado narcotraficante, y estar coludido con narcos para introducir enormes cantidades de droga con fentanilo a la tierra del Tío Sam, razón de más que ha llevado al presidente gringo a proceder en su contra, ofreciendo 50 millones de dólares de recompensa, a quien dé informes fidedignos sobre el supuesto criminal, acerca sobre su escondite, para realizar la «añorada» captura.
Se puede decir… que protege a los de su «partido»
Pero no se puede decir… que lo hace «abiertamente». La presidenta acata en forma estricta las órdenes de ya se sabe quién, al designar sin ningún tapujo a la exgobernadora de Sonora, su tocaya Claudia Pavlovich, como flamante embajadora de México en Panamá, a pesar de que ella defendió a capa y espada a los dueños de la Guardería ABC, donde murieron quemados numerosos niños, por tal motivo, se le señala a Morena como una atrevida burla el que se le diera ese premio descarado, en el servicio exterior mexicano, en vez de ser protegida, «fuera» detenida.
Se puede decir… que son las cuentas del Gran «Capitán»
Pero no se puede decir… que checan pero no «cuadran». La presidenta habló puras chuladas de los números para rescatar a Pemex del hoyo en que se halla hundido, encontrando la salvación en una serie o cadena de dígitos, y asombroso vehículo financiero, para nunca jamás requerir de la ayuda de la Secretaría de Hacienda, y con sus propias manos trabajará a marchas forzadas la petrolera para que vuelva a ser de todos los mexicanos, y ya con esta loable resurrección dada a conocer por su salvadora Claudia, todo es dicha, alegría y felicidad, por tan raras, disculpen, «claras» cuentas.
