Se puede decir… que está resultando un «fiasco»
Pero no se puede decir… que me refiero al Tren «Maya». Una de las tantas obras que sería otro orgullo para AMLO, está siendo todo lo contrario, resultando una real y vil mentira, desde su proyección, costo y todo lo prometido, empezando por la falsa fecha de conclusión, sin contar los graves daños ecológicos causados, además de convertirse en un nido de corruptelas, pero todo eso no es nada, falta lo peor por arribar, que son los dolores que ya está dando a Claudia, que no acepta, y que todo lo niega y minimiza, a pesar de los pesares, y que para nada puede ocultar como pretende: con «un» dedo.
Se puede decir… que al tomar fuerza las extorsiones fueron «atendidas»
Pero no se puede decir… que ese fue el «motivo». Hace tiempo que tal delito se comete en la Comarca Lagunera de Coahuila y Durango, pero hasta que los afectados denunciaron tal ilícito por medio de sendos desplegados, se dejó venir a estas tierras Omar García Harfuch, y saber de cerca la situación, que ya llegó a ser del conocimiento de nuestra presidenta, y ante tan infernal y desesperante panorama, hay confianza de que una vez por todas se tome al toro por los cuernos, y se termine con esta grave situación, que afecta y agobia, a las «fuerzas» vivas.
Se puede decir… que Vidulfo toma otro «camino»
Pero no se puede decir… que sea el «equivocado». Uno de los verdaderos abogados del pueblo, Vidulfo Rosales, que por más de diez años asesoró con certeza seriedad y profesionalismo a los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ha tomado la decisión de dejar aparentemente este sonado caso, para ir a trabajar en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pero afirmó, aseguró y además se comprometió que, desde ahí, retomará el caso para seguir con los familiares de los estudiantes desaparecidos, y ya con esa posición, confía en esclarecer el «complejo» suceso.
Se puede decir… que se cumple otro «capricho»
Pero no se puede decir… que tal como ordenó «AMLO». Con el reciente entierro de la justica en México, debido a que los nuevos y flamantes ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación impuestos por la 4T, y que por ese simple hecho, estarán ahora y siempre mientras duren en el hueso, al servicio del desgobierno, disculpen, del Gobierno vigente, que sin duda los mexicanos van, o mejor dicho, quedarán desprotegidos como nunca de la Justicia, la cual estará en manos de supuestos profesionales del Derecho, que vienen a ocupar lugares sin tener capacidad y experiencia, y ni modo, «pobre» México.
Se puede decir… que para sorpresas no «paramos»
Pero no se puede decir… que los de la 4T son unas «fichas». Pues sucede que la mayoría de ellos —por no decir todos—, viven desahogadamente, pero eso sí, cada uno se defiende al decir que es con recursos propios y para nada de procedencia ilícita, lo que la vox populi, no cree, ya que con los sueldos raquíticos que reciben, no es para que lleven la vida que llevan, o sea que refinaron pues les gusta la buena vida, y de lo mejor que ofrece a sus visitantes la madre patria, de la que renegaron alguna vez, y ahora no salen de allá, con lo que veo, que cae más pronto un hablador que «un» cojo.
