Lo que no se puede decir

Se puede decir… que los halagos «envilecen»

Pero no se puede decir… que Claudia está perdiendo el «piso». Es increíble pero cierto, se ha soltado la cola de caballo y sacudido el cabello para halagar a su antecesor, al gritar a los cuatro vientos que AMLO es el mejor presidente del mundo que tuvimos, y sinceramente tal expresión de ella hizo que los mexicanos estallaran en cerrada e incontenible carcajada, pues este dicho de la presidenta es unilateral, o es otra de las imposiciones que le indica su guía, con el propósito de dejar en claro que nada más sus chicharrones truenan, porque no se puede concebir, que sea idea de la «señora» Ejecutiva.

Se puede decir… que es un verbo regular «cantar»

Pero no se puede decir… que cualquiera «canta». Ahora tiemblan los cómplices de Requena, y entre ellos podré mencionar a uno de los principales, el senador Adán Augusto López, y por qué no, a otro de ellos: el expresidente AMLO, y formar una cadena con ellos, sin embargo, eso sería siempre que cantara el recién entregado a México y ya presunto delincuente cuyo nombre completo es Hernán Bermúdez Requena, fundador de la organización criminal Pelón de Playa, que después toma el apelativo de La Barredora, que también puede quedarse mudo, y eso sería según se «ponga» el panorama.

Se puede decir… que fue «espontáneo»

Pero no se puede decir… que algo «traman». Bermúdez Requena huyó de México a escondidas y arribó a Paraguay, donde vivió a cuerpo de rey, disfrutando su riqueza, fue detectado por las autoridades paraguayas, las que lo detuvieron para entregarlo a las autoridades mexicanas, sin necesidad de un engorroso juicio de extradición que hubiera durado meses, y ya en prisión será juzgado y sentenciado, llevándose entre los pies a ciertos políticos que fueron sus cómplices, para realizar las fechorías que cometió libre e impunemente, para obtener su «abundante» fortuna.

Se puede decir que fue sobrio y original el «informe»

Pero no se puede decir… que está vez merece una «ovación». Doña Claudia estuvo más allá de su investidura presidencial, al dar su primer Grito de Independencia, que, para empezar, estuvo vestida discreta y elegantemente y sin ambages, cuidando mencionar a cada quien en su lugar, que para nada utilizó el acto para politizarlo, sino todo lo contrario, en pocas palabras la presidenta estuvo a la altura de su envergadura, que sinceramente sorprendió a propios y extraños, demostrando ser un ejemplo de Ejecutiva, que merece recibir no una simple felicitación, sino una total y cerrada «ovación» de pie.

Se puede decir… que ya chole con el «huachicol»

Pero no se puede decir… que lo dejaron crecer como la «hidra». El huachicoleo es, desde que apareció, un terrible delito, que todos los dedicados a él, hicieron millones y millones, tan es así, que la tentación que produjo tal delito cayó en los tres niveles de Gobierno que por eso creció, que ahora no hallan la forma de exterminarlo, aunque al parecer, Claudia trata de acabar de una vez por todas con tal criminalidad, lo ha dicho ya con claridad y una absoluta determinación, que hay confianza en que pronto cumpla lo que hasta hoy parece una promesa y lo hará, por el «bien» de México.

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