Lo que no se puede decir

Se puede decir… que a las navidades no las puedo «ver»

Pero no se puede decir… que para mí son «tristes». Desde que tuve uso de razón, una vez y cuando se instalaban los vendedores en la Plaza de Armas de Torreón, por el lado de la calle Valdés Carrillo esquina con Morelos frente al hotel Elvira, en uno de los puestos vi y me gustó una pistolita que costaba un peso y le dije al vendedor que me la guardara para el mero día 25, por la mañana se la pagaba, y en señal de trato, le dejaba 30 centavos, y me dijo que sí, pero no cumplió, pues cuando fui por ella la había vendido, y desconsolado me fui a llorar en contraesquina donde está el edificio Monterrey, que por esas cosas de la vida, la esquina sigue idéntica, y siempre esquivo «pasar» por ahí.

Se puede decir… que Trump presume buques «bélicos»

Pero no se puede decir… que son mortíferos y «letales». No cabe duda de que con ellos hará destrozos y bombardeos sin ton ni son en el Pacífico y el Caribe, con lo que amenaza a cualquier país que se atreva a desafiarle, por lo pronto sigue practicando al tiro blanco en contra de lanchas que para él son sospechosas de transportar estupefacientes, y que califica sin la más mínima investigación, y que con el tiempo, este ente criminal será tildado como el presidente más sanguinario de la era moderna, porque abusa de lleno y al máximo de su potente «poderío» militar.

Se puede decir… que fue el «mejor»

Pero no se puede decir… que ahora es el «peor». Por más de siete décadas el PRI desgobernó, disculpen, gobernó a México, pero, no hay mal que dure 100 años, por eso hoy, es un partido, partido por su actual presidente, por tener un prestigio, una trayectoria y una credibilidad 100% negativos, que si no está en la cárcel, es por el fuero del que goza, ya que carga denuncias penales y demandas judiciales al por mayor, por eso el RIP, disculpen, el PRI, hoy solo encabeza dos o tres entidades del país, estando a un paso de desaparecer, esa es la «amarga» realidad.

Se puede decir… que sigue la ayuda a «Cuba»

Pero no se puede decir… que por cuánto tiempo «más». Aparte del petróleo que Claudia sigue regalando a la isla, existen diversos apoyos, mientras que en México hay un cúmulo de carencias, que, por sólo mencionar una, son las medicinas, que a lo largo y ancho del territorio nacional, brillan por su ausencia, lo que da una idea de que la 4T es ni más ni menos que candil de la calle y oscuridad de su casa, situación que ya debe de terminar, si se analiza la triste situación financiera por la que atraviesa Petróleos Mexicanos, que en estos críticos momentos está para que le den, y no «para» dar.

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