«Los Chorros», sin dinero y sin operativos

En la carretera 57, específicamente el tramo de «Los Chorros» los accidentes viales se mantienen como la causa principal para detener parte de la economía del noreste mexicano, pero sobre para quienes transitan el punto, el riesgo de perder la vida o resultar lesionado y perder el patrimonio de toda una vida.

Evidentemente, los accidentes no son prevenibles del todo, pero en «Los Chorros» las condiciones de la carretera ya generan o deberían provocar que los protocolos y programas de prevención sean más estrictos, puntuales e intensos para evitar percances.

El factor más importante para cuidar es la vida de los usuarios, quienes viajan por necesidad y trabajo, así como para los que usan la carretera para acudir y regresar de actividades vacacionales y turismo, pero otro factor que genera problemas son las largas filas que se forman cuando sucede un accidente.

El tiempo de espera para quienes se quedan atrapados va desde una hasta seis horas y el promedio varía de dos a cuatro horas para continuar el viaje hacia Nuevo León en cualquier de los dos sentidos.

Cuando las condiciones climatológicas son adversas, por la presencia de lluvias y neblina, la posibilidad de accidentes aumenta de manera radical y más si se combina con un período vacacional que aumenta el flujo vehicular.

No es de especialista o adivino suponer que los riesgos que se presentan son mayores y que se deben realizar trabajos de prevención en los puntos de entrada y salida de este sector tan crítico para evitar ante todo el exceso de velocidad de los vehículos y de mantenerse en alerta máxima a los cuerpos de auxilio y retiro de los transportes siniestrados.

El fin de la Semana Santa e inicio de la Pascua se replicó la situación en ese tramo del perteneciente al municipio de Arteaga y sobre todo para los vacacionistas que regresaban el domingo de Pascua y lo hacían por la mañana, su regreso demoró al menos tres horas.

Para los transportistas que debían entrega de mercancía en Nuevo León, el just in time pasó a mejor vida durante el domingo 5 de abril, pues tuvieron que esperar horas para continuar su viaje hacia los estados de Nuevo León y Tamaulipas.

La voluntad de las autoridades de los tres niveles parece insuficiente cuando se registran hasta tres accidentes prácticamente de forma simultánea y llama la atención que en la terminación de un período vacacional los riesgos son cada vez más altos y para quienes requieren regresar a casa, el calvario es una realidad por el tiempo que pueden quedarse varados y poner en riesgo su vida por el exceso de velocidad y la falta de precaución de algunos conductores de vehículos, pesados y ligeros.

Es increíble para muchos entender que a pesar de que ya existe un proyecto para mejorar la seguridad y que se tiene un techo financiero previsto, no hay voluntad de parte de las autoridades federales para destinar los recursos que no solo puedan evitar la pérdida de vidas o lesiones graves de las personas, sino que también impedir afectaciones económicas y comerciales para el sector productivo del centro y el norte del país.

Autor invitado.

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