Luces

México experimenta un auge sin precedentes en el desarrollo de startups científicas de alto impacto, consolidando su posición como un actor emergente en el ecosistema global de innovación. Empresas como Eva, que ha creado una cabina para detectar cáncer de mama en minutos sin radiación, y Unima, con kits portátiles para diagnosticar enfermedades como tuberculosis y dengue en comunidades remotas, son ejemplo de la ciencia mexicana en función de transformar problemas complejos en soluciones accesibles. Este impulso responde al talento joven proveniente de universidades públicas y privadas, al interés de inversionistas sociales y al crecimiento de incubadoras especializadas en biotecnología, salud y sostenibilidad. Iniciativas gubernamentales y alianzas con centros de investigación internacional ayudan a convertir el conocimiento científico en propuestas de mercado con impacto tangible. En un contexto donde América Latina suele asociarse con rezagos tecnológicos, estas startups demuestran lo contrario. La ciencia aplicada no solo impulsa la economía, sino que mejora vidas, acorta brechas de acceso y posiciona al país como un referente en soluciones con propósito.

En un avance histórico para la salud global, se aprobó el primer tratamiento específico contra el paludismo dirigido a bebés y niños con bajo peso, uno de los grupos más vulnerables frente a esta enfermedad. El nuevo fármaco, desarrollado por científicos en colaboración con la OMS y organizaciones de salud africanas, será distribuido prioritariamente en países con alta carga de malaria, como Nigeria, República Democrática del Congo y Uganda. Este tratamiento representa un hito por varias razones: es seguro, de bajo costo, fácil de administrar y diseñado específicamente para menores de seis meses, quienes no estaban cubiertos por terapias anteriores ni por vacunas ya disponibles. La farmacéutica responsable ha anunciado que ofrecerá el medicamento sin fines de lucro en las regiones más afectadas, lo que podría reducir drásticamente la mortalidad infantil por esta causa en los próximos años. Actualmente, el paludismo provoca más de medio millón de muertes infantiles al año, muchas de ellas evitables. Este nuevo paso marca un giro esperanzador en la lucha contra una enfermedad milenaria, y demuestra cómo la ciencia puede responder con humanidad, equidad y compromiso.

El 23 de julio, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) emitió un fallo histórico que marca un antes y un después en la lucha contra el cambio climático. Por primera vez, esta instancia reconoció que los países tienen obligaciones legales claras bajo tratados internacionales para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y evitar que la temperatura global aumente más allá de 1.5 °C. Este fallo no solo fortalece la justicia ambiental, sino que también establece un mecanismo para exigir reparaciones climáticas a aquellos países que no cumplan con sus compromisos, sentando un precedente legal crucial para la rendición de cuentas a nivel mundial. Al responsabilizar directamente a los líderes y Gobiernos, la CIJ impulsa un compromiso más firme y serio en la acción climática global. La decisión representa un paso significativo hacia un mundo más justo y sostenible, al promover que las políticas nacionales y globales prioricen la protección del planeta y de las futuras generaciones. Este avance legal ofrece esperanza y un marco sólido para enfrentar con mayor eficacia la crisis climática que desafía a toda la humanidad y pone en jaque no solo su bienestar, sino su propia existencia.
Sombras

El brote de Rickettsia que se expande por México en pleno 2025 pone en evidencia el rezago estructural del sistema de salud pública frente a enfermedades asociadas con pobreza, precariedad y abandono institucional. Con 183 casos confirmados y 40 muertes hasta la semana epidemiológica 27, la tasa nacional de mortalidad asciende a 27%, cifra que revela un grave problema sanitario. Sonora y Baja California, los estados más golpeados, concentran el mayor número de contagios, mientras que otros, como Coahuila y Sinaloa, registran aumentos preocupantes. A pesar de ello, las acciones federales han sido reactivas y fragmentadas. El hecho de que solo se lanzara una capacitación médica en Saltillo tras la muerte de una niña evidencia la falta de estrategias preventivas consistentes. La rickettsiosis es prevenible con vigilancia epidemiológica, control de vectores y campañas de educación comunitaria. Sin embargo, el repunte respecto a 2024 —cuando hubo 177 casos y 65 muertes en todo el año— subraya un fracaso anticipado. El Estado no solo llega tarde: también llega mal. La letalidad del 43% en una sola semana representa una alarma que no debe ser ignorada.

El tiroteo en un rascacielos de Midtown Manhattan, ocurrido el 28 de julio, deja en evidencia una vez más la falla sistémica frente a la violencia armada. Cuatro personas murieron —entre ellas el oficial del NYPD Didarul Islam, un padre de familia fuera de servicio— y un quinto resultó gravemente herido cuando Shane Tamura, armado con un rifle M4, comenzó a disparar en la entrada del edificio que alberga a la NFL y firmas como Blackstone. Tamura, quien tenía 27 años, recorrió el país en automóvil hasta llegar a Nueva York, y tras su matanza se quitó la vida en el piso 33. Las imágenes de seguridad registraron su ataque indiscriminado, primero en el vestíbulo, luego en los ascensores y finalmente en otro piso, antes de dispararse él mismo. Entre las víctimas se encuentra Wesley LePatner, ejecutivo de Blackstone, cuya muerte fue lamentada públicamente por la empresa. La tragedia ocurre en uno de los barrios más vigilados del país, lo que intensifica el debate sobre la ineficacia del modelo actual de seguridad, centrado en reacción más que en prevención. Tamura dejó una nota suicida culpando a la NFL por encefalopatía traumática crónica, lo que añade una dimensión compleja a la tragedia.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el 18 de julio la solicitud del presidente Donald Trump para recortar cerca de 9 mil millones de dólares en gasto público, incluyendo fondos para la radiodifusión pública y la ayuda internacional. La medida fue avalada por 216 votos contra 213, en una votación ajustada que marca un precedente: es la primera vez en décadas que un mandatario logra que el Congreso apruebe una solicitud de rescisión presupuestal. Aunque algunos republicanos expresaron incomodidad con los recortes, votaron a favor para no contradecir al presidente ni poner en riesgo su agenda. La Casa Blanca advirtió que podrían presentarse más recortes similares. El paquete elimina mil 100 millones de dólares para la Corporación para la Radiotelevisión Pública y cerca de 8 mil millones para programas de asistencia exterior en países afectados por enfermedades e inestabilidad política. Los demócratas criticaron que el Congreso haya cedido poder al Ejecutivo, denunciaron que los recursos eliminados habían sido aprobados con acuerdos bipartidistas y alertaron sobre los efectos de debilitar instituciones clave en beneficio de intereses políticos.
