Cada movimiento, cada peón.
¿Qué será peor?
¿Morir en el jardín
o entre monotonía y soledad?
Toca cada latido
que aún respira en el peón.
¿Cuánto de él
se siente en la realidad?
¿Acaso los dragones y unicornios
encuentran escape en tus palabras?
¿Cuánto misticismo habita
entre tus temblorosos labios?
Quizá…
ya no queda verdad
en tu mirada de penumbras.
¿Sigues confiando en tu propio reflejo?
Espejo, ¿acaso ves rastros de tu propio ser?
La imagen se turba en el río
mientras el abismo te devuelve el saludo.
Cada exhalación de humo
descendiendo por tus venas.
A veces tus acciones
ya no reclaman tu atención.
¿O te resulta extraño
el ser que nace de ti?
Dime…
¿acaso estás despierto?
La partida
aún no termina
Despierta, fuego.
Cambios en ti:
debes traerlo todo de vuelta
y ajustarlo
a tu nueva visión del trayecto.
Busca la senda,
busca la casa.
Aquí
solo vive lo oculto.
¿Por qué no lo dejas salir?
Saca de su encierro al cordero
Aún puedes mover
Continúa el juego:
¿Aún sigues siendo tú?
Entonces mueve.
Todavía queda
un último movimiento por hacer.
La partida
aún no termina.
