Mundial de futbol: obras y promesas

La organización de un encuentro mundial deportivo es un negocio que implica inversiones, pero también ganancias que deben superar los recursos que se apliquen en mejorar la infraestructura de ciudades y ofrecer servicios de buen nivel para los miles de visitantes que acuden a presenciar un evento de este tipo.

El Mundial de Fútbol Soccer de este año 2026, que comparte México con Estados Unidos y Canadá generará recursos que podrían alcanzar los 10 mil millones de dólares con una asistencia aproximada a los 5 millones de turistas.

Las estimaciones oficiales de autoridades y el sector privado del turismo señalan que los Gobiernos federal y estatales de las tres sedes, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, deberán invertir al menos 2 mil millones de dólares para mejorar infraestructura urbana, movilidad, transporte y seguridad para recibir a los visitantes.

Algunos proyectos de transportación fueron presentados e iniciados, sin embargo, no todos serán terminados, como en Nuevo León, donde se comenzó un servicio de metro elevado que no se va a concluir y con terminales aéreas que al menos cuentan con el mínimo indispensable para dar servicio a los visitantes.

El otro tema importante será la seguridad en tres entidades donde los niveles de inseguridad y criminalidad son altos y evidentemente existe una presencia de grupos de la delincuencia organizada.

La inversión de este segmento deberá concentrarse en sistemas de inteligencia y vigilancia extrema y por lo menos en dos meses acotar la presencia y actuación de estos grupos de violencia extrema.

Los sectores más beneficiados serán el hotelero, restaurantes y de turismo que seguramente podrían generar nuevos empleos lo que por consecuencia producirá un alto circulante de recursos que beneficiarán la golpeada economía de un país que empieza a sufrir las consecuencias de las decisiones políticas y económicas del vecino del norte.

Además, las entidades que no recibirán partidos del mundial buscan con estrategias variadas atraer parte del turismo que podría alcanzar los 5 millones de visitantes que pueden acceder a destinos diferentes con presupuestos de todos los niveles.

También puede ser una oportunidad para algunos gobernantes para hacer negocio con los recursos públicos que se invertirán para infraestructura y beneficiar a algunos consentidos, pero lo más importante, es que las obras y acciones que se realicen no presenten deficiencias y generen problemas o accidentes para los visitantes y locales.

En el negocio será redondo, aún más para la FIFA, que no le pierde, y por el contrario, le gana y mucho; los Gobiernos también ganarán y seguro, si hacen bien las cosas, poco le perderán; pero lo más importante es que ganen los ciudadanos que reciben a los turistas en las calles y que las obras que se quedan sean aprovechadas en el futuro.

Las expectativas son muchas y se espera que al inicio del segundo trimestre del año se aclaren los números y estadísticas sobre visitantes y reservaciones hoteleras de turistas que serán los que generen la mejor ganancia del Mundial de Futbol.

Autor invitado.

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