Nuevas disposiciones SMN, ¿se acabaron los soldados?

Las recientes estimaciones de algunos analistas y medios nacionales señalan que en México la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) cuenta con 305 mil 949 elementos activos que participan, no sólo en tareas de seguridad, si no también en labores de administración pública gubernamental e incluso en obras de construcción de todo tipo.

En los últimos años, la información de la SEDENA señala un crecimiento exponencial del número de elementos castrenses con un incremento del 34% de 2019 a 2024 y durante el pasado sexenio y el primer trimestre del actual el número pasó de 228 mil 990 a 305 mil 949 elementos en seis años, una diferencia amplia en comparación a los sexenios anteriores.

En total, las fuerzas armadas durante este año alcanzan los 398 mil 2 elementos, que incluye a los soldados de la Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea Mexicana y la Armada de México; además, el Ejército Mexicano cuenta con aproximadamente 275 mil 443 soldados en activo.

Los sueldos aproximados son para un soldado de 18 mil 166 pesos mensuales; para un sargento, entre 20 mil 080 y 20 mil 563 pesos mensuales; un capitán gana de 38 mil 536 y 42 mil 506 pesos mensuales; para los coroneles de 61 mil 748 y 90 mil 386 pesos mensuales, finalmente para un general el sueldo oscila entre 100 mil y los 132 mil 683 pesos al mes.

Los sueldos son competitivos y las prestaciones también, al margen del riesgo que hoy implica que los elementos tienen que combatir al crimen organizado en todas sus modalidades, pero además el Gobierno mexicano paga la manutención de los elementos en servicio.

No es casualidad la estrategia de apoyo de las autoridades federales que decidieron militarizar las tareas de seguridad pública, de administración pública y de construcción de obras públicas y de transporte federal.

En medio de la estrategia llama la atención que en los sorteos del Servicio Militar Nacional que se realizó en el mes de noviembre de este año 2025, se cambió sin previo aviso la política del número de reclutas que realizarán el servicio en instalaciones castrenses.

El fenómeno se combina con la presencia de módulos de reclutamiento en la vía pública para ingresar a las fuerzas militares en varios puntos de la zona metropolitana del Sureste, donde se invita a jóvenes, hombres y mujeres para integrarse al Ejército Mexicano.

Al humilde escribiente llamó la atención ambas acciones y dejó abierta la interrogante respecto si a la SEDENA le hacen falta más soldados y para qué los necesita como para buscarlos en las calles.

En relación con el servicio militar, una de dos, o buscan crear grandes reservas que puedan utilizarse en diversas tareas como una obligación constitucional que mandate el Ejército y la presidencia para objetivos específicos de control y absolutismo.

Pero también cabe la posibilidad de que la decisión se relacione con una posible venganza contra la Generación Z que aparentemente logró incomodar al actual grupo de poder federal de Gobierno.

En este caso específico, no hay que olvidar que en 2027 hay nuevas elecciones y esa generación de anticipados, conscriptos y remisos ya votarán y probablemente cuando acudan a las casillas emitan un sufragio molestos y enojados.

En fin, las acciones ya mencionadas no son buenas señales para la población y la gobernanza de este país pues el abuso en cualquier acción, más aún las que relacionan a las fuerzas armadas, siempre será une herramienta de doble filo sobre todo para la cada vez más débil y endeble democracia nacional.

Autor invitado.

Deja un comentario