Ojos glaucos

En mi interior se ha quedado

el reloj en el pasado

mientras tanto mis cabellos

se tornaron color blanco

y te busco entre miradas

de ojos brunos, ojos zarcos.

El tiempo sigue su curso

sin acallarse mis cantos

y sucede, lo detiene,

tu mirada de ojos glaucos…

Recorrido de experiencias

madurándose en mi entraña

van pasando diferentes

horizontes de mañana

tantos días, tantas noches,

sin embargo, se te extraña…

Y te busco entre miradas

de ojos brunos,

ojos zarcos,

ojos grises,

ojos glaucos…

En los cielos se dibujan

nubes blancas, nubes rosas

en las olas se menean

peces, algas y medusas

en los árboles se mecen,

gorriones y mariposas…

En el limbo, mi añoranza

se quedó por siempre asida

a pupila dilatada

que me regalaste un día

de tus ojos, ojos bellos,

ojos glaucos de mi vida.

Mis anhelos y mis sueños

van con hombro alicaído.

La tristeza pronunciada

en un río expectativo.

Me quedó clavada el alma

entre esmeraldinas alas

de mirada aceitunada…

Tantos días de distintos

luminosos despertares.

Tantas tardes apacibles

de descansos otoñales.

Tantas noches, tantas horas

son minutos de ojos aqua.

Sin embargo entre sueños,

tu recuerdo viene a ratos

tu mirada de guijarros

por juncos entreverados

par de lagos reflejando

verdes prados entrañados…

Mi búsqueda continúa

en el desfile de miradas

de ojos brunos,

ojos zarcos,

ojos grises,

ojos glaucos…

Mi corazón me pregunta

si volveré a reflejarme

en tus ojos donde un día

te asombraste al mirarme

desde tus cristales limpios

matizados tono verde.

Mientras tanto sigo en busca

de tus ojos, ojos glaucos

repasando las miradas

de ojos brunos, de ojos zarcos…

Ojos de color olivo,

salvaje ternura en hojas,

gotas cárdenas guardando

el rocío de la mañana.

Ojos de pureza en lagos,

refléjenme la esperanza

que escapó bajo sus cejas,

anidando en sus pestañas…

Van transcurriendo los días,

se convierten en semanas

las semanas se hacen meses,

a vertiginosa huida

mi búsqueda permanece

por tu mirada perdida

de café y miel rayada

de floresta perfumada.

¡Ojos glaucos!

no ojos zarcos,

no ojos brunos,

no ojos grises.

Devuelvan las alegrías

a mis ojos,

ojos tristes…

Poeta coahuilense. Autora de siete libros de poesía: Inspirario entre andares y poemas, Anhelhadas, Jácaras mágicas de Saltillo, Eroticario, Bella niña, Fridario y Vida en negritas. Acreedora del primer lugar internacional en género de poesía del certamen anual convocado por la revista Parnaso del Nuevo Mundo, de Perú. Sus poemas han sido publicados en las revistas Argo, Acequia, de la Ibero, Revista de la UNAM y Espacio 4.

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