Por los callejones

Por el callejón del Poder Judicial de los pedazos que aún quedan en Coahuila, la prisa en su ambición por ser presidente del tribunal superior de justicia es evidente en Miguel Mery.

Siendo acusado de hacer campaña con recursos del estado —y vaya que fue cierto— y debido a que Griselda Elizalde cuenta con más méritos tanto académicos como laborales para ocupar ese puesto además de la oportunidad en la equidad de género, el actual titular del Poder Judicial ve como el nombramiento se le escapa de las manos y recurre a toda clase de artimañas a fin de ser el ungido.

La última de éstas fue la presentación de un libro acerca de la historia del Poder Judicial, en una ceremonia de destape a la que acudieron el gobernador Jiménez y la líder del templo de alabanza, digo Congreso del estado, y un puñado de funcionarios estatales, en la que Mery se atrevió a mencionar que el Poder Judicial de Coahuila fue el primer lugar en el establecimiento de la oralidad en los procesos penales.

Lástima que no habló de la precariedad de los juzgados, la modorra de los jueces para emitir acuerdos (para acordar una demanda por ejemplo hay que esperar semanas), ordenar un sistema ilegal de presentación de promociones electrónico o virtuales y un atraso de meses en la emisión de sentencias, además de las trapacerías de juececillos balaceras en complicidad evidente.

El «nuevo» Poder Judicial electo resultará en un comprobado entreguismo a los designios del antiguo régimen y lo que eso significa para los ciudadanos. Basta conocer los antecedentes de los «notables» nuevos magistrados, para darse cuenta de la emboscada para Manolo y su proyecto de gobierno, y lo peor es que la cuenta regresiva empieza pronto. Haya cosa.

Por el callejón educativo del estado, de acuerdo al Inegi el promedio nacional de deserción escolar es del 10.8% de los estudiantes inscritos. En Coahuila, al sonriente secretario de educación Garza Fishburn le deserta el 13.1% del alumnado sin que se le borre su cínica sonrisa.

Con una estructura organizacional en la Secretaría de Educación en la que es evidente la falta de preparación, visión y vocación educativa amen del poco nivel profesional, los planes y programas y las acciones derivadas de estos resultan nulas para luchar contra este fenómeno real.

Su proclividad a presentar proyectos huecos, pero llamativos ya no convence siquiera al interior de la Secretaría, en la que esta rodeado de personajes del régimen nefasto que gobernó al estado por 18 años y con los que parecería que firmó un pacto de impunidad a cambio del crecimiento de la Universidad Carolina, la más beneficiada con becas estudiantiles que emergen de los dineros públicos en un acto falto de probidad evidente.

Por el callejón de la transparencia. Nadie va extrañar al Instituto Coahuilense de Acceso a la Información o ICAI, fundado en tiempos de Enrique Martínez con una base ciudadana, misma que fue sustituida por el siguiente gobernador y cómodamente dotada por fieles secuaces que luego ayudaron a esconder los documentos de la aberrante, ilegal, nefasta y cruel deuda pública, eso sí por los siglos de los siglos.

Un instituto caro que costaba a los coahuilenses 156 mil 890.87 pesos por resolución y que al fin de cuentas resultaba en un escondite perfecto de las trapacerías del régimen. Regresa a su fuente, otra dependencia que hará lo mismo, pero con la patente del poder ejecutivo y atenernos a las consecuencias se ha dicho, debieron ponerle la oficina de la impunidad. Válgame.

Por cierto, del 1 de enero de 2025 a la fecha por concepto de intereses de esa deuda citada, los coahuilenses hemos pagado 3 mil 105 millones de pesos y lo peor es que no podemos pedir ni un mendigo recibo de en donde se lo gastaron.

Por el callejón de la ciudad y con motivo de un aniversario más de su fundación, Saltillo se vistió de gala y sin echar la casa por la ventana, el municipio organizó una serie de eventos culturales de gran nivel e incluso de entretenimiento dentro del festival internacional de las artes y que culminaron con la entrega de la presea Saltillo a la medallista olímpica Ángela Ruiz, al heroico cuerpo de bomberos y a la memoria del pediatra Enrique Sáenz. Enhorabuena y Viva Saltillo, sí señor.

Saltillense, estudió en la Facultad de Jurisprudencia de la UAdeC y la Normal Superior de Coahuila las licenciaturas en Derecho y Educación Media. Catedrático en diversas instituciones de educación superior en Coahuila. Ganador del Premio Estatal de Periodismo de Coahuila en cinco ocasiones y de la presea Antonio Estrada Salazar por 25 años de trayectoria. Autor de los libros: Memorias del tigre espejo, Cuentos conurbados y A little bit about Mexican law and human resources.

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