Sheinbaum vista desde fuera: liderazgo; con Trump, mesura

Ella y López Obrador son los únicos presidentes de México seleccionados por el prestigioso semanario, cuya edición especial se empezó a publicar en 1999. El argentino Javier Milei y la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, quedan fuera este año. En la relación figuran aliados y rivales de Donald Trump

Movimientos en la cúpula de la 4T sin rupturas aparentes

Alcalde, del estrellato al ostracismo (¿temporal?)

La presidenta Claudia Sheinbaum avanza en el segundo piso de la 4T de acuerdo con los fundamentos del movimiento obradorista, encabezado ahora por ella: reducir la pobreza y combatir la corrupción; separar el poder político del económico; suprimir el régimen de privilegios y devolver al Estado la centralidad perdida en el periodo neoliberal. Lo hace conforme a su estilo personal y su formación académica. Está unida al expresidente Andrés Manuel López Obrador por el proyecto que los llevó al poder con las más altas votaciones. La relación entre el zoon politikón y la científica, activista de izquierda en su juventud, está basada en el respeto. «No hay teléfono rojo», dice la mandataria a quienes, después de año y medio de iniciada su Administración, aún dudan de su autonomía.

La revista Time incluye a la presidenta mexicana en la lista de «Las 100 personas más influyentes de 2026» (TIME100) por segunda vez consecutiva. En la categoría de «Líderes» aparece junto con el papa León XIV, Sanae Takaichi y Nandi-Ndaitwah, quienes también rompieron el techo de cristal para convertirse en primeras ministras de Japón y Namibia. El hombre fuerte de China, Xi Jinping, no podía faltar. Asimismo hay figuras decadentes: Donald Trump y Benjamín Netanyahu, y otras en ascenso como el gobernador de California, Gavin Newsom, y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, adversarios de Trump, que en el futuro podrían despachar en la Oficina Oval.

«(…) con la economía mexicana estancada, la delincuencia aún crítica y decenas de miles de desaparecidos, puede resultar una tarea ardua convertir su prometedor comienzo en un legado duradero».

(Ioan Grillo, Medalla de Oro de los Premios Maria Mors Cabot 2022)

El exastronauta y senador de Arizona, Mark Kelly, confirma cómo una declaración oportuna puede colocar a alguien en los cuernos de la luna. «Nuestras leyes son claras. Puedes rechazar órdenes ilegales». El mensaje de Kelly, contenido en el video que seis legisladores del Partido Demócrata dirigieron a las tropas de su país el 25 de noviembre pasado, encendió la ira de Trump. «Esta Administración está enfrentando a nuestros militares uniformados y profesionales de la comunidad de inteligencia contra los ciudadanos estadounidenses. Al igual que nosotros, todos ustedes juraron proteger y defender esta Constitución. Hoy, las amenazas no vienen del extranjero, sino también desde dentro del país».

Trump respondió con bravatas. Acusó a Kelly de sedición y dijo que merecía la pena capital. El senador defiende los derechos humanos y a los migrantes, y rechaza el muro de Trump en la frontera con México. El capitán en retiro de la Armada de Guerra de Estados Unidos ya ha empezado a ser candidateado para la vicepresidencia y la Secretaría de la Defensa. También figuran en TIME100 aliados de Trump como el multimillonario inmobiliario Steve Witkoff, «enviado de confianza a Oriente Medio» y puente con el líder ruso Vladimir Putin. Susie Wiles es la poderosa y discreta jefa de gabinete de la Casa Blanca sin la cual Trump no podría gobernar.

López Obrador (2019) y Sheinbaum son los únicos presidentes de México considerados por TIME100 desde que la lista se publicó por primera vez en 1999. Ni Vicente Fox, el líder de la alternancia, ni la guerra contra el narcotráfico de Felipe Calderón merecieron un lugar. Tampoco las reformas estructurales de Enrique Peña Nieto, celebradas solo por los grupos de poder, dieron para tanto. En febrero de 2014 Peña apareció en la portada de la revista como «el salvador de México», lo cual fue motivo de escarnio y críticas en las redes sociales. Un año después, un editorial de The Economist, titulado «El pantano mexicano», le arrancó el antifaz.

Lección diplomática

El presidente de Argentina Javier Milei y la política venezolana María Corina Machado, quienes en 2025 figuraron en la lista de «Las 100 personas más influyentes» de Time, este año quedaron fuera. La popularidad del primero se desplomó por las medidas antisociales, la recesión y los escándalos de corrupción. El hombre de la motosierra compite con Donald Trump en desaprobación con más del 60 %. De Machado podría pensarse que tras ganar el Premio Nobel de la Paz volvería a la nómina, pero ceder la medalla al presidente estadounidense, así haya sido de manera simbólica, le restó apoyo y además dejó malparado al Comité Nobel Noruego.

Claudia Sheinbaum es la única líder de América en la lista de Time de 2026 junto con el primer ministro canadiense Mark Carney y un Trump cada vez más aislado del mundo. Nada mal para una presidenta que, según sus críticos, lleva al país hacia la ruina. La aprobación de Sheinbaum ronda en el 70 %. El periodista británico Ioan Grillo, colaborador de The New York Times, CNN y otros medios internacionales, escribió el perfil de la estadista mexicana. Ganador de la Medalla de Oro de los Premios Maria Mors Cabot 2022 por sus investigaciones sobre el crimen organizado y la violencia en nuestro país, Grillo destaca:

«La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum inició su primer año completo en el cargo bajo presión constante. Donald Trump, entonces presidente recién electo de Estados Unidos, había amenazado con imponer aranceles a México y lanzar ataques militares estadounidenses en su territorio. Grupos violentos delictivos controlaban el fentanilo y el tráfico de personas a través del Río Bravo. Además, sus críticos internos afirmaban que su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, la eclipsaría.

»La respuesta de Sheinbaum a esta ofensiva fue una lección de diplomacia. Golpeó con dureza a los carteles, allanando laboratorios, extraditando a sus cabecillas a Estados Unidos y capturando al líder supremo “El Mencho”, lo que contribuyó a evitar una intervención estadounidense más agresiva. Habló con serenidad en defensa de la soberanía mexicana, evitando la confrontación. Estos logros la convirtieron en una de las líderes más populares de la región y en un ejemplo de éxito al combinar populismo con pragmatismo. Sin embargo, con la economía mexicana estancada, la delincuencia aún crítica y decenas de miles de desaparecidos, puede resultar una tarea ardua convertir su prometedor comienzo en un legado duradero».

Sheinbaum confirmó su liderazgo en la cumbre en Defensa de la Democracia celebrada el mes pasado en Barcelona bajo la batuta de los presidentes de España, Pedro Sánchez, y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quienes han plantado cara a Donald Trump. También asistieron António José Seguro (Portugal), Gustavo Petro (Colombia), Yamandú Orsi (Uruguay, el heredero político de José Mujica) y Gabriel Boric, presidente de Chile hasta hace poco. La participación de Tim Waltz, gobernador de Minnesota, llamó la atención por ser su estado el foco de resistencia contra las políticas antimigrantes del presidente de Trump.

Previamente, Sheinbaum había conseguido lo que AMLO no logró: el reconocimiento de la Corona española por los abusos cometidos en la América durante la conquista. El rey Felipe VI habló a principios de abril de «controversias morales y éticas». «(…) si las estudiamos, las conocemos, dices, bueno, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores actuales, pues obviamente no pueden hacernos sentirnos orgullosos» (Los Ángeles Times, 01.04.26).

La nueva «Dama de Hierro»

Si la revista fundada por Briton Hadden y Henry Luce en 1923 nombrara cada año a los líderes más influyentes según el juicio de la «comentocracia» o el interés de los partidos y grupos de presión, seguramente Claudia Sheinbaum no habría aparecido ni una sola vez en TIME100. Los nombres de quienes integran la lista se debaten anualmente sin una sola métrica que determine la influencia, explica el editor en jefe Sam Jacobs en la edición del 15 de abril. «Nuestras selecciones se basan en las historias que dan forma al mundo cada año y en las personas que las escriben. Algunas son muy conocidas, otras solo dentro de sus respectivos campos».

La lista de Time se decide después de consultar a sus editores, reporteros y fuentes alrededor del mundo y de revisar las recomendaciones que a diario recibe. Aun así, la fama no deja de ser «cera en calderilla» (Víctor Hugo, dixit). Los más encumbrados hoy serán olvido y ceniza mañana. Jacobs intuye que pocos en el mundo «conocerán a las 100 personas», pero justo ahí es donde radica «parte del atractivo de la lista TIME100» y su presencia de más de tres décadas en el mercado. El universo se amplió en los últimos años a campos como la inteligencia artificial, el ambiente, la salud, la filantropía y los creadores digitales, por el papel fundamental que desempeñan.

En la categoría de «Pioneros» TIME100 incluye a una figura histórica: Dolores Huerta, activista que hace más de medio siglo luchó hombro con hombro junto a César Chávez por los derechos de los trabajadores agrícolas explotados en Estados Unidos. Cofundadora del Sindicato de Trabajadores Agrícolas de América, Huerta reafirma hoy, a sus 96 años, su compromiso de «animar a la gente a alzar la voz». «Mi silencio acaba aquí».

Una investigación de The New York Times, publicada en marzo, revela que Huerta y otras jóvenes fueron violadas por Chávez. La escritora y activista política Gloria Steinem dice en el perfil de Huerta: «Todos podemos aprender del coraje y la conciencia que Dolores y otros han demostrado. La verdad sobre Chávez nos recuerda que debemos examinar con honestidad el comportamiento de todos, incluidos nuestros líderes, y brindar apoyo a todos quienes puedan verse perjudicados por el abuso de poder».

Entre los 24 líderes de TIME100 sobresale el exrapero Balendra Shah, recién elegido primer ministro de Nepal y la persona más joven en ocupar el cargo (36 años). La victoria abrumadora de Shah, cuyas «polémicas mordaces contra los funcionarios corruptos» lo llevaron previamente a la alcaldía de Katmandú, «se vio impulsada por las violentas protestas callejeras del otoño lideradas por la Generación Z, decidida a purgar a una vieja guardia política percibida como venal y desconectada de la realidad», escribe Charlie Campbell, editor general de Time.

Mette Frederiksen, adolescente cuando Margaret Thatcher ya había dejado el poder en el Reino Unido, es la «Dama de Hierro» del siglo XXI. Hija de un antiguo líder sindical, la primera ministra de Dinamarca «se mantuvo imperturbable mientras el presidente Trump amenazaba con adquirir Groenlandia (…) “de una forma u otra”», dice Nikhil Kumar, director ejecutivo de Time, en el perfil de la socialdemócrata. En la lista de TIME100, pues, no entra todo el mundo. El editorial de Jacobs concluye con un desafío: «Al cerrar la lista de este año y reflexionar cuánto ha cambiado todo desde que la “dura” Dolores Huerta apareció por primera vez en Time, nos entusiasma ver cuáles de las personas que aparecen en esta edición seguirán teniendo influencia dentro de más de 50 años». Si la pregunta es retórica, se responde por sí misma: muy pocas. E4


Movimientos en la cúpula de la 4T sin rupturas aparentes

El fracking y el relevo en la dirigencia de Morena alientan a los partidos de oposición, pero la crisis que esperan no llega. Montiel, tras la mayoría en el Congreso y los estados

Dos movimientos de la presidenta Claudia Sheinbaum dieron pábulo a unas oposiciones colapsadas y a una «comentocracia» igualmente desnortada para dar por sentada —«ahora sí»— la ruptura entre ella y su predecesor. El interés no es tanto que la presidenta suelte lastre y se libere del pasado, sino los efectos que un cisma en Morena pudiera tener en el electorado y en el Gobierno federal. La primera jugada consistió en poner sobre la mesa el tema de la explotación de gas mediante la técnica de fracturación hidráulica (fracking), que Andrés Manuel López Obrador prohibió durante su sexenio, y que Sheinbaum había descartado por su impacto ambiental.

El segundo movimiento es la incorporación de María Luisa Alcalde al gabinete como titular de la Consejería Jurídica. Ariadna Montiel, su reemplazo en la Presidencia de Morena, se desempeñó como secretaria de Bienestar en los Gobiernos de AMLO y Sheinbaum. Maestra en derecho por la Universidad de Berkeley, California, y exdiputada por Movimiento Ciudadano, en el cual no militó, Alcalde es una de las figuras centrales del obradorismo. A los 31 años ocupó la Secretaría del Trabajo y a los 34, la de Gobernación.

Sheinbaum declaró en la rueda de prensa del 15 de abril que durante muchos años ella misma dijo: «el fracking no». Explicó que el cambio de postura para considerar la explotación de gas de lutitas se debe a la alta dependencia energética de nuestro país y a las tecnologías avanzadas que incorporan químicos biodegradables y el reciclamiento de agua. La decisión no se ha tomado. El grupo de expertos en hidrología, medio ambiente, cambio climático y otras disciplinas, que asesora al Gobierno, tiene la tarea de ubicar las reservas, determinar si es factible su aprovechamiento, y en qué condiciones.

La presidenta citó a Coahuila como una de las zonas de fracking por su cercanía a una cuenca de Estados Unidos donde se extrae gas no convencional a una profundidad de tres mil metros. Si la explotación resulta viable —aseguró— la población será informada de los impactos, de cómo será incorporada y de cuáles serían los beneficios para decir si está o no de acuerdo. «No vamos a hacer nada en contra de una comunidad. No somos (los) gobiernos de antes que olvidaban (…) y no las incorporaban en la toma de decisiones».

Sheinbaum argumenta: «(…) cuando veo las nuevas tecnologías, la situación del país en términos de dependencia (el 75 % del gas no convencional consumido en México procede de Estados Unidos), lo peor que podemos decir es solo “no”, sino, a ver, vamos a averiguar si, en efecto, hay (…) menos impactos ambientales». México no apuesta al fracking, apunta, «hay muchos otros desarrollos tecnológicos que se llaman “tecnologías verdes” o “renovables” (…) el objetivo es orientarse también a ellas». Frente a la creciente dependencia de gas del exterior, la presidenta advierte que no cerrará la puerta al futuro de México ni a una decisión soberana.

La reforma energética de Peña Nieto, revertida por AMLO, favoreció intereses nacionales y extranjeros. Si la fracturación hidráulica finalmente se aprueba será bajo otras reglas: tecnologías de bajo impacto, consenso comunitario y control del Estado sobre los recursos naturales. También se limitará la inversión privada: contratos temporales en lugar de concesiones. El fracking y el cambio en la dirigencia de Morena quizá no tendrán los efectos políticos que las oposiciones y los grupos de presión esperaban. E4


Alcalde, del estrellato al ostracismo (¿temporal?)

«Defiendo un proyecto de nación», réplica de Sheinbaum a quienes acusan desviaciones en la 4T. Los programas de Bienestar están «resguardados y sellados»

«Defiendo un proyecto de nación». En esas cinco palabras la presidenta Claudia Sheinbaum resume el espíritu de su Gobierno y echa por tierra las versiones sobre un cambio de rumbo de la 4T y de una ruptura con Andrés Manuel López Obrador por el fracking, los ajustes en el gabinete y la renovación de la dirigencia de Morena. «Las decisiones del Gobierno de México las tomo (yo)»; y las de Morena el partido, no la presidenta, «porque no somos el partido de Estado, no somos el PRI», dijo en la rueda de prensa del 22 de abril. La explotación de gas no convencional mediante fracturación hidráulica depende de las conclusiones de un equipo de especialistas, señaló.

Para la presidenta, los funcionarios de su Gobierno que aspiren a cargos de elección popular o de dirección en Morena no pueden repicar y andar en la procesión. Citó los casos de Esthela Damián y Ariadna Montiel, quienes renunciaron como consejera jurídica de la presidencia y secretaria de Bienestar. La primera, para participar en la encuesta que decidirá la nominación al Gobierno de Guerrero; y la segunda, para asumir la dirigencia del partido de la 4T. Damián forma parte del primer círculo de Sheinbaum. Montiel procede del gabinete de AMLO.

El cambio que más revuelo ha causado es el de María Luisa Alcalde. Si tan buen papel realizó en la jefatura de Morena, como dice la presidenta, ¿por qué asignarle un cargo eminentemente técnico como es la Consejería Jurídica? Y ¿por qué, si no influye en las decisiones de su partido, “como lo hacían los presidentes del PRI”, le abrió las puertas a Montiel —operadora electoral de la 4T— para tomar las riendas de Morena? El objetivo del movimiento es obvio: capitalizar la estructura de los programas sociales para las elecciones de 2027 y conservar, junto con los partidos Verde y del Trabajo, la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y el máximo de las 17 gubernaturas que también se renovarán el año próximo.

En ese sentido la presidenta Sheinbaum se adelanta a las críticas fundadas de las oposiciones: «(…) el resguardo de los Programas de Bienestar está completamente sellado. Eso, bajo ninguna circunstancia puede salir del Gobierno». De vuelta el: «no somos un partido de Estado». Aclaró que tampoco tiene candidatos ni favorece a nadie para ganar encuestas de Morena, el PT, el PVEM, el PRI, el PAN o Movimiento Ciudadano. Sheinbaum dijo estar consciente de que el relevo en Morena «desataría toda clase de interpretaciones (…), particularmente de la derecha y de la oposición: Que “si esto representa una división con el presidente López Obrador (…), que si esto se decidió en Palenque».

El presidente López Obrador —reiteró— «ha sido extremadamente respetuoso con nuestro Gobierno»; está retirado y prepara la publicación de un nuevo libro. Así contribuye ahora —dice— al movimiento de transformación. Sheinbaum niega que entre Palenque y Palacio Nacional exista un teléfono rojo. «No hay ninguna comunicación de orientación de absolutamente nada». El Gobierno toma sus decisiones y Morena las suyas. Lo que los mantiene unidos es el proyecto, consolidar la 4T y conservar el poder por varios sexenios más. Las oposiciones y los grupos de poder hacen su parte para que el propósito se cumpla: los dardos lanzados a la 4T y a sus líderes no solo no hacen diana, tampoco tienen punta. La presidenta ejerce el mando y nadie le disputa el liderazgo del movimiento. AMLO hizo su parte, ahora le corresponde a Sheinbaum cumplir la suya. E4

Torreón, 1955. Se inició en los talleres de La Opinión y después recorrió el escalafón en la redacción del mismo diario. Corresponsal de Televisa y del periódico Uno más Uno (1974-81). Dirigió el programa “Última hora” en el Canal 2 de Torreón. Director del diario Noticias (1983-1988). De 1988 a 1993 fue director de Comunicación Social del gobierno del estado. Cofundador del catorcenario Espacio 4, en 1995. Ha publicado en Vanguardia y El Sol del Norte de Saltillo, La Opinión Milenio y Zócalo; y participa en el Canal 9 y en el Grupo Radio Estéreo Mayrán de Torreón. Es director de Espacio 4 desde 1998.

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