Veronica Oranday Valdés

(7 de marzo de 1984 – 3 de marzo de 2026)

Tu luz no se apagó,

solo cambio de lugar.

Ahora vive en cada recuerdo,

en cada risa compartida,

en cada abrazo que nos enseñaste a dar.

Te fuiste de nuestra vista,

pero no de nuestro corazón.

El amor que sembraste en nosotros

Seguirá floreciendo para siempre.

Hoy el cielo tiene un nuevo ángel,

y nosotros un motivo eterno

para  mirar hacia arriba

y sonreír al recordarte.

Espacio 4.

Deja un comentario