Justo en la nostalgia

Seguramente, por la nostalgia que nos genera ver una segunda parte de la que fuera una de las películas más emblemáticas de muchas infancias en los noventas, generamos gran expectativa desde el momento que supimos que realizarían la película Space Jam, una nueva era.

Cuando somos pequeñitos, a veces resulta muy fácil que nos impresionen y que una película desarrolle una huella que queda de por vida, sin importar si la historia era muy buena o no tanto. Es por eso que en ocasiones una película que asegurábamos que era buenísima y la defendíamos de quien le tiraba «hate», al volverla a ver resulta que no era tan fabulosa como pensábamos.

Space Jam, en su momento (1996) no fue precisamente considera una buena película. En sí, le fue bastante mal ante las críticas de los especialistas. ¡Pero!, los y las niñas fueron quienes la recibieron bien, además de los fieles seguidores de Michael Jordan, que aplaudían hiciera lo que hiciera.

Space Jam es un ejemplo de que las películas pueden o no envejecer bien, en este caso ha sido positivo, ¿Por qué? 24 años después sigue siendo graciosa, entretenida y aunque la animación utilizada ha sido superada no llega a «chocar» visualmente con lo que nos hemos acostumbrado a ver, sin olvidar que las figuras que participaron en mencionado filme han pasado a ser iconos populares como Bill Murray y el protagonista, claro, Michael Jordan, además de un soundtrack bastante bueno.

¿Es equivalente Lebron James a Michael Jordan? Eso lo dejo a su consideración, en esta ocasión el imaginario de la película es una mezcla del mundo de las caricaturas con la de videojuegos, algo que a algunos les puede parecer entretenida o tediosa, pero sin duda apta para toda la familia.

¿Cuál es el mensaje? Poéticamente podemos decir que es el respetar los sueños y aspiraciones de las personas y, claro, esto debe empezar desde los miembros de la familia. Dándonos cuenta que la imposición provoca limitación y desarrollar un daño inquebrantable.

La historia no es la cosa más complicada y el casting elegido pudo ser mejor. Y en ocasiones parece un enorme comercial para presentar el imperio que tiene Warner y HBO Max para mostrar todo lo que le pertenece y, claro, lo que pueden buscar en sus respectivas plataformas. Además de desarrollar una especie de «multiuniverso» —exceso de cameos— donde personajes de distintos mundos interactúan y transmiten cierta emoción, pero también creo que es una fórmula que pudiera cansar, aunque con  todo lo que está pasando con Marvel nos encante.

Recuerden que la vida es como una película, donde uno es el que elige los elementos y ¿Por qué no darnos un espacio? Para ir a ver esta película con las nuevas generaciones que tenemos en casa y disfrutar un momento en familia.

Promotor cultural.