Todas las voces, todas las batallas, catalizador de la protesta social

Tensión en la marcha del 2 de octubre por la presencia de Gates armados y la presunta infiltración de vándalos para desacreditar a los organizadores. Carlos Moreira tiene secuestradas las secciones del SNTE en el estado, acusa la Coalición de Trabajadores de la Educación Pública

La Iglesia sale a la calle en defensa de la vida

Vigilados desde todos los flancos por 150 policías durante la marcha del 2 de octubre en la zona centro de Saltillo, alrededor de 300 manifestantes de organizaciones defensoras de los derechos humanos y otros colectivos realizaron un mitin en la Plaza de la Nueva Tlaxcala. La acción de «resguardo y protección» de las autoridades se tornó en acoso, algo que los organizadores ya esperaban.

En la manifestación unieron sus voces grupos disímbolos como la Coalición de Trabajadores de la Educación Pública, el Centro para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios y el Sindicato Único de Trabajadores de los Servicios de Salud de Coahuila. También el Sindicato de Trabajadores Industriales, Profesionistas, Técnicos y Autotransportistas, el Movimiento Estudiantil Coahuilense, el Colectivo Sí a la Vida, la Asociación de Usuarios del Agua de Saltillo y la Casa del Migrante, entre otros.

«Eduardo Dávila Aguirre dio el pretexto a las autoridades para justificar posibles actos represivos».

Gustavo García Torres, vocero del Movimiento Magisterial

Los organizadores convocaron a una marcha pacífica para recordar la matanza del 2 de octubre en Tlatelolco, y así fue. No obstante, en la víspera, el presidente de la Canaco, Eduardo Dávila Aguirre, publicó un video en Twitter para pedir a las autoridades «reforzar la vigilancia en el primer cuadro de la ciudad… para resguardar la seguridad de los trabajadores, empresarios y establecimientos».

Gustavo García Torres, vocero del movimiento magisterial, replicó en Facebook: «El gobernador Miguel Riquelme y el presidente municipal de Saltillo, Manolo Jiménez, han enviado esta ave de mal agüero para tratar de inhibir la marcha. ¡Qué lamentable papel!». Dávila dio el pretexto a las autoridades para justificar posibles actos represivos contra la sociedad, acusó el líder.

«La coalición de maestros lucha, no por dádivas, sino por recuperar lo que han aportado vía cuotas sindicales o impuestos, el dinero robado de sus pensiones».

Raúl Vera López, obispo emérito de Saltillo

Mientras los colectivos se distribuían en la plaza, varios jóvenes eran sometidos por la policía y subidos en una camioneta, por vandalizar. El grito de «¡No represión!» cundió de inmediato, pues la instrucción era no provocar ni responder a posibles agresiones, pero sí grabar por celular las incidencias, como se hizo cuando un policía se mezcló entre los manifestantes, y fue apartado sin fricciones.

El resto de la marcha transcurrió en calma, pero siempre bajo un cerco de agentes del Grupo de Armas y Tácticas Especiales (Gates) —creado para combatir a la delincuencia organizada— con sus intimidantes armas largas, y otras corporaciones. Los detenidos no pertenecían a ninguno de los colectivos, por lo cual se les consideró infiltrados para desestabilizar y reventar el mitin.

Un comunicado del Gobierno informó sobre las detenciones como «parte de la marcha del 2 de octubre». Los organizadores refutaron: «Rechazamos la tendenciosa intención al afirmar que “derivado de la marcha… fueron detenidas cinco personas”. Ninguno de los detenidos es de alguna agrupación convocante de la marcha. Durante el mitin, integrantes de nuestras agrupaciones incautaron aerosoles a varios individuos y se les pidió retirarse. Llama la atención que los detenidos hayan ejecutado actos en un punto donde había varias decenas de policías que inmediatamente los sometieron y se los llevaron. Desconocemos si de verdad ingresaron a la cárcel».

Todas las voces

El mensaje de la marcha fue de repudio a la represión, la corrupción, la impunidad y la constante violación de derechos ciudadanos. Se exigió al gobernador Miguel Riquelme liberar la Plaza de Armas, cerrada desde hace más de un mes, «porque el cerco de espacios que son patrimonio de todos impide su disfrute como lugar de reunión para la expresión social, política, artístico-cultural y religiosa. La clausura de la plaza se traduce en la conculcación seria de derechos humanos, de libertad de expresión y de reunión pacífica o de protesta, así como de libre tránsito». El secretario de Gobierno, Fernando de las Fuentes, dijo a Telediario Coahuila que «el cierre de la plaza se debe al mal estado en que se encuentra», declaración que los maestros calificaron de «burla», pues también protestaban por el desalojo arbitrario y con uso de la fuerza pública, sufrido el 14 de septiembre por maestros jubilados que cumplían 135 días en plantón.

Gustavo García dijo que desde el «moreirato» la corrupción y la impunidad son el cáncer que carcome al Estado. Acusó a Elba Esther Gordillo, exlíder del SNTE, de empoderar a Carlos Moreira para secuestrar las secciones 5, 35 y 38 en Coahuila.

El obispo emérito Raúl Vera recordó su participación en el movimiento del 68. El 2 de octubre marcó a muchos, dijo. «Fue algo que nos hizo tomar decisiones trascendentes. En mi caso me orientó a seguir el espíritu del Evangelio, pero para trabajar por un México y un mundo en el que se enarbolara la defensa de los derechos humanos.

»Y ahora para mí significa muchísimo que estemos aquí reunidos en torno a un signo tremendo como fue la represión contra la coalición de los maestros que luchan, no por dádivas, sino por recuperar lo que han aportado vía cuotas sindicales o impuestos, el dinero robado de sus pensiones. Participar en esta marcha me hace pensar que es posible un mundo y un México diferente, porque aquí se respira ese ánimo de esperanza y de lucha».

José Claro de la Rosa Martínez, de la Unión Nacional de Comités del IMSS, advirtió «No estamos fuera de lugar, porque ya desde aquel 2 de octubre, además de pedir respeto a la autonomía universitaria, se exigía parar la represión contra los universitarios y abrir el país a la democracia». La demanda magisterial —dijo— es similar a la de la UNCIMSS, capítulo Saltillo: «que el ahorro de cesantía y vejez en el Seguro Social se reintegre, porque fue un atraco retirarlo desde el sexenio pasado».

Armando Cortés, secretario del Sindicato de Trabajadores Industriales, Profesionistas, Técnicos y Autotransportistas de Coahuila (CROM), comentó que la marcha es una oportunidad para hermanar su lucha con las familias víctimas de feminicidio.

Antonieta Mandujano, de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y México, abrazó las causas del movimiento y reiteró las exigencias de su organización. «Tenemos familiares desaparecidos desde hace más de 13 años, y nuestra demanda primordial es que la búsqueda no pare».

Martha Arriaga Oyervides, de la asociación Los Arroyos, expuso: «Somos más de 300 familias afectadas por el desvío de arroyos. Sabemos que están asignados más de 300 millones de pesos del Impuesto Sobre la Nómina para realizar la obra con la que se solucione esa problemática. Urge arreglar el problema de taponeo en los arroyos El 4 y El 12; pero como esa obra benefició a Eulalio Gutiérrez y su familia, Manolo Jiménez los protege. No es justo que usen el dinero del pueblo para beneficios personales».

Alberto Xicoténcatl Carrasco agradeció, por la Casa del Migrante, compartir las luchas de los desamparados. El albergue representa a los migrantes y refugiados, deportados a países extremadamente violentos. Reprochó al Gobierno, en todos niveles, no trabajar para protegerlos.

José Cruz Chávez se unió a la marcha tras denunciar ante el gobernador la explotación de que son objeto los pepenadores del relleno sanitario. «Se lo comunicamos al alcalde, pero hay un regidor (Alberto Morales) y una diputada (Luz Elena Morales Núñez) que nos bloquean. Ya estuvimos en la plaza el mes pasado, pero con lujo de violencia nos desalojaron. Exigimos que cese la explotación solapada por el Gobierno municipal, estatal y diputados, también a ellos les llevamos un oficio que nunca respondieron», apuntó.

Gloria Tobón, de la Asociación de Usuarios de Aguas de Saltillo, denunció violaciones al derecho a ese recurso por parte de Agsal. Una jurisprudencia de la Suprema Corte impide interrumpir el servicio. «Sin embargo, en Saltillo se viola esa disposición desde hace 20 años, cuando Agsal empezó a operar en la ciudad». Los cortes de agua son constantes. «Ha habido años en que para un padrón de 260 mil usuarios (domicilios) han realizado hasta 112 mil cortes. Incluso durante la pandemia, pese a un decreto federal que los prohíbe, los reanudaron desde enero pasado. Conozco personas que no tienen agua, les dio COVID y viven una situación desesperante».

Sandra Soto Azúa, del Movimiento Feminista, reprochó: «No es nada grato estar aquí, donde veo sus pancartas y escucho demandas que sí tienen solución, pero las nuestras no; porque no hay solución ni justicia que alcance a reparar el daño que nos causan cuando nos arrebatan a una mujer; no hay justicia que alcance para reparar la vida a un niño que queda sin la protección de su mamá; pero nos sumamos al grito contra la represión porque también hemos sido víctimas de un sistema judicial inepto, corrupto e indiferente que nos desplaza o nos ignora. Tenemos miedo de que el día que Riquelme se vaya, el programa para los huérfanos por feminicidio se acabe, por eso exigimos un protocolo de atención a los hijos de las víctimas de violencia feminicida». Asimismo, se solidarizó con Jackie Campbell, activista que —dijo— ha sido objeto de represión por parte del Gobierno de Saltillo.

Julián Cárdenas, de las Juventudes de Coahuila, formuló un compromiso: «Buscar que las voces oprimidas, la gente trabajadora, deje de estar a merced de quienes oprimen y mienten; porque quien miente, roba. Me gustaría ver más jóvenes, porque lo que debe caracterizar a los jóvenes es la rebeldía. Es un gran gusto ver cómo el norte se levanta, porque hemos sido muy agachones y eso debe acabar. Que se vea que la gente se mueve para sacar a los corruptos y al PRI y a todos los que han manchado las instituciones».

Juan José Mona Castro, representante de la Unión de Comerciantes Independientes Lázaro Cárdenas, de Arteaga, sumó a su gremio al movimiento «Todas las voces, todas las batallas». Denunció el cacicazgo de los Flores Durán: «Esta familia sigue la “escuela” de Humberto Moreira. Se han pasado el cargo de alcalde entre hermanos, y ahora lo asumirá uno de sus hijos. Mientras, a nosotros nos desalojaron de la plaza con el pretexto de la pandemia».

José Luis Anzures García, representante de la Coalición Magisterial en Torreón, cuestionó: «¿Qué piensa, señor gobernador, al cerrar las plazas? Arreglar nuestras problemáticas es su obligación. Venimos de todas las regiones de Coahuila a demandarlo. Si no puede con la problemática, lo invitamos a que mande una iniciativa al Congreso local para consultar al pueblo de Coahuila si queremos que usted siga como gobernador».

Con respecto al cordón policial, Sandra Soto, del Movimiento Feminista, acusó: «Es lamentable que tengamos que cuidarnos de la policía cuando hay criminales qué buscar en las calles. Estamos aquí porque se violentan nuestros derechos y porque hay víctimas muertas, porque nos desaparecen a nuestras mujeres y a nuestros hombres. Si eso sucediera en un sistema de seguridad que funcionara correctamente, no tendríamos por qué estar en esta plaza ni tendríamos que estar gritándole al gobernador que salga a dar la cara, que mande a los policías a buscar delincuentes, a atender a quienes necesitan auxilio. Nosotros no somos los criminales». E4

Lista de detenidos, entre los cuales se incluye un menor de edad, según comunicado de Gobierno:

  • Pedro Alberto “N” (26 años).
  • Flavio Fernando “N” (27).
  • Manuel “N” (31).
  • José Guadalupe “N” (27).
  • José Luis “N” (15).

La Iglesia sale a la calle en defensa de la vida

«¡Sí a la vida!», proclamaron alrededor mil personas en la marcha del 3 de octubre para protestar contra del aborto y su reciente despenalización por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Los manifestantes, dotados de pancartas y pañuelos azules y rosas, partieron del Tecnológico de Saltillo al centro histórico. La mayoría pertenece a parroquias de la Diócesis de Saltillo. En el trayecto se sumaron simpatizantes del movimiento.

La marcha formó parte de la movilización nacional de Provida. En la Plaza de la Nueva Tlaxcala se realizaron actividades artísticas, se criticó la decisión de la Corte y se llamó a cuidar la vida.

El obispo de Saltillo, Hilario González García, participó en la marcha y en un comunicado fijó su posición: «Los valores de la fidelidad conyugal y del cuidado de los niños son expresiones del amor divino presentes en la realidad familiar que hoy Jesús nos invita a tomar en cuenta».

»Jesús nos presenta el ejemplo de los niños para recibir y entender el Reino de Dios. Pero ahora es triste que los niños se perciban como una amenaza y una carga en el matrimonio. El valor espiritual de la maternidad y la paternidad casi ha desaparecido para convertirse en un obstáculo para la realización personal, un peligro en el desarrollo profesional, una mera carga económica que es mejor evitar».

»La cultura de la muerte y del descarte ha endurecido nuestro corazón al grado de impedir tanto que los niños de acerquen a Dios como que ellos nos acerquen a Él. Si hoy marchamos a favor de la mujer y de la vida de los inocentes es para hacer conciencia en la sociedad y recuperar la sensibilidad de nuestro corazón». E4

Es ingeniero egresado de la Universidad Autónoma de Chapingo con especialización en el área de Economía. Ha ejercido el periodismo en Saltillo. Trabajó en El Diario de Coahuila; se desempeñó como editor, diseñador, fotógrafo, redactor de editoriales y artículos de economía, industria automotriz, cultura e historia de Saltillo en el periódico Vanguardia.