Un fuerte impulso a la movilidad urbana

Esta semana se inauguró en la CDMX la primera línea del Cablebús, que va de Cuautepec a Indios Verdes, la que según la versión de ese gobierno es la más grande del mundo y la más larga de América Latina; se trata de un sistema de transporte moderno, considerado como el más seguro del planeta, por lo que está garantizada la integridad de los usuarios. El cablebús tiene una longitud de 9.2 kilómetros y capacidad para transportar hasta 8 mil pasajeros, además cuenta con instrumentos de seguridad contra tormentas eléctricas. La línea 1 del Cablebús fue certificada por la empresa alemana Tüv Süd Industrie Service.

Los futuros usuarios se mostraron complacidos porque el cablebús les ahorrará tiempo y dinero, hasta lo consideraron un sueño hecho realidad. La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se mostró emocionada por cumplir con un compromiso de su gobierno, parte de la 4T, comprometido con reducir las desigualdades y hacer justicia social, y el Cablebús reduce desigualdades sociales, porque es barato y rápido, además, no va a volver un régimen de corrupción y privilegios, manifestó Sheinbaum y los asistentes corearon: «presidenta, presidenta».

Al proyecto se destinaron 2 mil 925 millones de pesos, consta de seis estaciones, 62 torres, tiene una capacidad para transportar hasta 8 mil pasajeros por hora en ambos sentidos y se conectará con el Metro y el Metrobús, permitirá llegar más rápido a Indios Verdes, en un promedio de 33 minutos, en un recorrido que en el transporte concesionado se realiza en más de una hora e incluso es inseguro por los asaltos.

En Coahuila, con el profesor Óscar Flores Tapia como gobernador, en la segunda mitad de los años setenta del siglo pasado, creó la infraestructura urbana de Saltillo, gestionó, negoció y facilitó la instalación de las plantas armadoras automotrices, sin su trabajo no se entiende el desarrollo industrial y económico de la zona metropolitana. Él propuso, conectar a Ramos Arizpe y Saltillo mediante un tren rápido, pero la idea se olvidó por más de 50 años y ahora revive.

En Saltillo conocemos muy bien la precariedad del transporte público, se ha descrito hasta el cansancio que es ineficiente y anticuado, por ello el excandidato, Armando Guadiana propuso la construcción de dos líneas de metrobús urbano eléctrico que dieran servicio a los principales ejes de movilidad de la ciudad: el primero, circulando de norte a sur desde Ramos Arizpe hasta el Batallón 69 en el sur de la ciudad y el segundo, circulando de este a oeste desde Arteaga hasta la zona de Saltillo 2000. Veremos qué hace el señor serio, no creo que mueva un dedo en ese sentido.

Ahora los urbanistas Raúl Villalobos y Héctor Laredo retoman el proyecto de un tren suburbano, inicialmente de 36 kilómetros que uniría Derramadero con Ramos Arizpe, llegando hasta la planta cementera de Holcim, lo que requeriría una inversión inicial de poco más de 36 millones de pesos, el proyecto sería que el tren llegara hasta Monterrey, lo que ciertamente resolvería los problemas del cierre de carreteras en tiempos de niebla y lluvias, que implican grandes pérdidas económicas para las empresas productivas y de transporte, así como para los traslados diarios de los trabajadores que laboran en ambas urbes; de hecho la UANL ha publicado investigaciones en este sentido.

El proyecto parece factible y hasta urgente, aunque el gobierno del estado no ha querido siquiera terminar el tramo de la carretera Saltillo-Zacatecas en el trecho del parque Derramadero (10 Kms.) que de realizarse ofrecería seguridad al menos a 20 mil trabajadores que laboran en la zona, pero Miguel N tiene que ahorrar para las elecciones de 2023, esa sí es una inversión prioritaria para su gobierno y el PRI, lo demás puede esperar otros 50 años. La CDMX pone el ejemplo de que sí se puede.

Miguel N y sus secuaces de la Sección 38, UAdeC y UAAAN, verdugos de los trabajadores de la educación, despiadadamente dejan correr los días sin resolver los robos a los pensionados, 73 días de plantón y nada.

Licenciada en sociología por la UANE, Saltillo. Ha cursado estudios de Maestría en sociología, con especialidad en ciencia política, UNAM. Posee varios diplomados, entre los que destacan Análisis Político, en la UIA; El debate nacional, en UANL; Formación de educadores para la democracia, en el IFE; Psicología de género y procuración de justicia. Colabora en Espacio 4, Vanguardia y en otros medios de comunicación.