COVID-19, tratamientos peligrosos

Por teléfono me llamó un paciente al que conozco, hombre con 60 años a cuestas; antecedentes de colitis nerviosa con estreñimiento; hemorroides, consecuencia del estreñimiento crónico, que en alguna ocasión sangraron.

«Me urge su opinión. Usted conoce mi caso y ahorita se me complicó. Mis hemorroides sangran como otras veces; usted me dijo que era por estreñimiento, que el excremento duro dilata mis venas del recto y éstas se pueden reventar y sangrar o infectarse. El problema es que este sangrado se presentó durante un tratamiento que me da un médico general por sospecha de COVID, porque tengo fiebre, tos, dolor de garganta, expulso flemas amarillentas, me duele mucho la garganta y me dieron bastantes medicamentos. Al día tomo dos tabletas de aspirina protec de 100 mg (miligramos), otras dos de ibuprofeno de 400 mg, ya tomé dos días ivermectina, además tomo una de prednisona de 20 miligramos, me he aplicado cinco ampolletas de dexametasona; oseltamivir tabletas dos al día, paracetamol cuatro al día, un antibiótico que se llama claritromicina, dos al día. A los dos días de este tratamiento empecé a sentir mareo, sensación de irritación del estómago, insomnio, se me quitó el apetito y el sabor y olor de los alimentos, he tenido estreñimiento pero creo que todos estos medicamentos me irritaron el tubo digestivo porque un día se me “soltó el estómago” y evacué como cuatro veces con dolor, pero empecé con sangrado fresco en cada evacuación al terminar, igual que la otra vez, pero ahora me sigue la hemorragia y a veces me sale sangre sin que haya evacuación de excremento, estoy muy nervioso y preocupado, se me ha ido el sueño, a veces dormito, pero con pesadillas. Ya he mejorado de la fiebre y tos, pero tengo miedo que esto sea por el COVID o por los medicamentos, porque recuerdo que usted ya me advirtió que tuviera cuidado con los medicamentos para dolor o artritis, que pueden irritar el tubo digestivo. Quisiera su opinión. Y es que el Dr. me dice que me haga la prueba del COVID».

Lo interrogué, hice que se midiera la temperatura en ese momento (36.7 grados), así como las respiraciones por minuto (18), normal, no más de 20-25. Estos dos datos son clave para evaluar la gravedad de una infección respiratoria y los esenciales para sugerir hospitalización. En este hombre, el problema empezó un mes antes y desde hace 20 días no tiene fiebre y la tos es ocasional. No detecté por teléfono esfuerzo para respirar, lo que coincide con su frecuencia respiratoria normal, escasamente le oí alguna tosidura leve. Tenía una semana con los siete medicamentos mencionados.

Entonces di mi opinión: Si ya tienes un mes de evolución con este problema considerado COVID, en general ya no hay riesgo de gravedad; los enfermos de COVID, 90% se recuperan en 15 a 20 días y los muy graves o mortales son un 10% de los casos. Puesto que estás vivo, ya no es relevante saber si fue o no COVID y la prueba para asegurar COVID se debe hacer durante los primeros 10 días, así que ahorita sería un gasto innecesario el de la prueba de PCR, y una prueba de anticuerpos, sería irrelevante.

Lo que te puedo asegurar en un 99% es que sufres los efectos nocivos del tratamiento tipo «escopetazo» que recibes: la aspirina y el ibuprofeno pueden provocar irritación del tubo digestivo y hemorragia; oseltamivir, dizque antiviral, no está confirmado ese efecto, pero puede provocar dolor de cabeza, náusea, vómito, diarrea y dolor abdominal; prednisona y dexametasona además de trastornos de ansiedad y hasta psicosis, puede irritar estómago intestino y facilitar hemorragias digestivas; finalmente, la claritromicina puede provocar náuseas, vómitos por irritación gástrica, cambios en el olor y sabor y hasta colitis pseudomembranosa con hemorragia de colon, además de ansiedad y confusión mental. Tú ya tienes antecedentes de colitis y hemorragia, así que, para mí, tus molestias actuales son más claras que el agua purificada. Los medicamentos resultando «más caros que las albóndigas». La supuesta COVID ya no es la causa directa de tu estado actual, pero sí indirecta. Sugiero suspender todos esos medicamentos, tomar protectores digestivos, medir tu hemoglobina para revisar qué repercusión tiene la hemorragia en tu sangre y evaluar si pudieras necesitar transfusión, aunque lo más probable es que no, pero es necesario que medites, analices, reflexiones e incluso puedes buscar una tercera opinión para que finalmente, tú seas quien decida con qué opinión te quedas, la que más te convenza, según los argumentos que cada médico utilice para justificar su punto de vista. Al día siguiente me envió un resultado de hemoglobina. En el límite inferior normal: 12 gramos. No es necesaria la transfusión. Tres días después me informó que ya no había hemorragia, dejó de tomar los medicamentos, ya no buscó otra opinión.

Lea Yatrogenia

Egresado de la Escuela de Medicina de la Universidad Veracruzana (1964-1968). En 1971, hizo un año de residencia en medicina interna en la clínica del IMSS de Torreón, Coahuila. Residencia en medicina interna en el Centro Médico Nacional del IMSS (1972-1974). Por diez años trabajó como médico internista en la clínica del IMSS en Poza Rica Veracruz (1975-1985). Lleva treinta y siete años de consulta privada en medicina interna (1975 a la fecha). Es colaborador del periódico La Opinión de Poza Rica con la columna Yatrogenia (daños provocados por el médico), de opinión médica y de orientación al público, publicada tres veces por semana desde 1986.