Crímenes contra la naturaleza, origen de violencia doméstica

Crímenes contra la naturaleza

La maravilla de los manuscritos antiguos y los secretos que guardan pueden revelarnos que de una u otra forma la historia se repite, hacer las cosas mal siempre tiene consecuencias

Como historiador y cronista siempre me ha gustado investigar y conocer cosas nuevas, al mismo tiempo interesantes y que puedan servir de algo a las personas. Al investigar me encontré una historia muy antigua que a mí me parece increíble, basada en un manuscrito muy antiguo que se encuentra en la biblioteca del arsenal en Francia y relata una historia que comienza en el principio de los tiempos: con Adán y Eva, hasta la crucifixión de Cristo. Esta historia forma parte de las tradiciones de la cábala judía y empieza así: «Adán tuvo dos hijos: Caín, que significa la fuerza bruta y Abel, el tipo inteligencia y amable. Era imposible que concordaran. ¡Se mataron mutuamente! Me imagino que uno murió físicamente y el otro espiritualmente y su herencia pasó al un tercer hijo llamado Seth». He aquí el conflicto de dos fuerzas opuestas desviadas para beneficio de una fuerza sintética y unida.

«A Seth, que era justo, le estaba permitido acercarse hasta la entrada del paraíso terrenal, sin que le amenazase el querube de espada flamígera». Seth representaba la iniciación prístina. Enseguida de esta historia viene algo fantástico y mágico que. De ser así las cosas, conocerlas explica muchas otras.

Por ejemplo, la salida de Adán y Eva del edén fue para que no comieran del árbol de la vida y vivieran para siempre, pero esta historia dice lo siguiente: «Sucedió que Seth vio el árbol del conocimiento y el árbol de la vida asociados de tal manera que formaban un solo árbol donde armonizaban ciencia y religión en la cábala trascendental, y el ángel le dio tres semillas que contenían el poder vital de dicho árbol».

Cuando Adán murió, Seth, acatando las directivas del ángel, puso las tres semillas en la boca de su padre como prenda de vida eterna. Los brotes de aquéllas se convirtieron en la zarza ardiente, en medio de la cual Dios comunicó a Moisés su nombre eterno en hebreo antiguo —que significa «El que es y El que vendrá».

Moisés arrancó una rama triple de la zarza sagrada y la usó como su vara milagrosa. Aunque separada de su raíz, la rama vivía y florecía, luego fue preservada en el arca.

El rey David plantó la rama en el monte Sion y Salomón tomó madera de cada parte del triple tronco para construir los dos pilares, Jachin y Boaz, que fueron ubicados a la entrada del templo. Los cubrieron con bronce y la tercera parte fue insertada en el umbral de la puerta principal como talismán que impedía que las cosas inmundas penetrasen, pero ciertos inicuos levitas (sacerdotes) quitaron durante la noche este obstáculo para su libertad impía y, cargado de piedras, lo arrojaron al fondo del depósito de agua del templo. De allí en delante un ángel de Dios agitó las aguas del estanque, impartiéndoles valor milagroso, para que de ese modo los hombres se distrajesen y no buscasen el árbol de Salomón en el fondo.

En la época de Jesucristo el estanque fue limpiado y los judíos, al hallar el tronco, que para sus ojos parecía inútil, lo llevaron fuera de la ciudad y lo cruzaron sobre el río Cedrón. Nuestro Salvador pasó por este puente, luego de ser arrestado por la noche en el huerto de los olivos. Sus verdugos le arrojaron de allí al agua; luego, en su precipitación para preparar el instrumento principal de su pasión, se llevaron el tronco de tres maderas, y con él formaron la cruz.

En este documento dice lo siguiente:

La primera consecuencia del pecado de Eva es la muerte de Abel. Al separar el amor del entendimiento, ella también lo separó del poder y éste, reducido a la ceguera y en la esclavitud de los deseos terrenales, se tornó celoso del amor y lo mató. Los hijos de Caín perpetúan el crimen de sus padres; las hijas que trajeron al mundo fueron desastrosamente bellas, pero vacías de amor.~ Nacieron para condenación de los ángeles y escándalo de los descendientes de Seth. Ya habíamos visto en otro texto que estas mujeres al unirse los ángeles, fueron enseñadas por ellos en los secretos de la magia divina que se convirtió en brujería al hacer uso de ella para dañar a otras personas. Es muy delgada la línea que divide lo bueno de lo malo. Llegará el tiempo en que ciertos personajes profetizados en la Biblia engañen a la gente con prodigios y señales que harán pensar que son de Dios, sin serlo. Esto sucederá al final de los tiempos. Se dice también que ha llegado el tiempo conocer ciertas cosas, que hubo sucesos que provocaron el diluvio. Se dice que los nefilim, (gigantes) hijos de los ángeles caídos con las hijas de Caín—, conocían secretos de la naturaleza y empezaron a usarlos para beneficio personal. Dones que proporciona Dios a ciertas personas o predicadores o ministros que los utilizan para beneficio o enriquecimiento personal. Alguna vez escuché a una persona decir que tenía el don de curar y no cobraba porque «la palabra de Dios», dice, es «dad de gracia lo que recibiste de gracia». También de los nefilim se dice que empezaron a usar secretos muy ocultos de la naturaleza, lo cual no debían usar sin sabiduría y santidad. Pero lo que hicieron afectó de alguna manera la armonía de la naturaleza y provocó el diluvio. En otras partes se habla del diluvio como un castigo por los crímenes cometidos contra la naturaleza.

Al relacionar eso con lo que pasa en la actualidad desde que inició la pandemia del coronavirus, se dijo que la contaminación era propicia para propagar el virus, y todo empezó en los lugares más contaminantes del mundo —China, Nueva York, San Pablo, Rusia— y, principalmente, en Estados Unidos, ya que su gobierno se oponiendo a un control en el cambio climático, utiliza energías fósiles en lugar de energías limpias, como la solar y eólica. Quizás así se rompe el equilibrio de la naturaleza, la cual reacciona en forma violenta. En 2017, alguien pronosticó que sucedería lo que ahora pasa, y esta persona dijo lo que iba a suceder en 2020, ya que 20 + 20 es igual a 40, los 40 días de descanso para la naturaleza que ya vivimos con playas y aire limpios o ríos sin contaminación. El confinamiento urbano permitió que los animales se pasearan por las calles que alguna vez fueron sus terrenos.

En otras palabras: la contaminación ambiental rompió el equilibrio natural y el clima de descontrola de manera violenta. Ya no se habla de huracanes, sino de súper huracanes, y mientras las naciones más poderosas no se esfuercen en controlar la contaminación ambiental, las calamidades seguirán. E4

Cronista de Abasolo, Coahuila.