La coalición Va por México hace agua antes de zarpar

Los partidos de la alianza, convocada por intelectuales opuestos al presidente López Obrador, tenían mayor intención de voto solos que en bloque. Morena los supera hoy por casi 30 puntos, según una encuesta de Reforma. Acción Nacional se reagrupa, el tricolor se desvanece y el PRD se despide

Claudio X. González, el empresario omnímodo

Caso Marín: Salgado le quita reflectores a AMLO

Los partidos de la coalición Va por México (PAN, PRI y PRD) han faltado a su palabra de postular candidatos «presentables». El mismo nombre de la alianza es un apaño: no los mueve el país, sino intereses de sus cúpulas. La tríada decepcionó a la ciudadanía y a sus propias militancias. Los electores no han picado el anzuelo, pues la intención de voto por Morena aumentó en vez de disminuir, según encuestas. Para tratar de ponerse en pie, Acción Nacional recurre a quienes ayudaron a hundirlo en las elecciones de 2018 —Felipe Calderón y Margarita Zavala—, y el partido del sol azteca llegará a las urnas desahuciado el 6 de junio.

Sin embargo, el peor espectáculo lo ha dado el PRI. En la nómina de candidatos a diputados plurinominales aparece su presidente, Alejandro Moreno, acusado de corrupción por Ulises Ruiz, líder de la corriente Democracia Interna; el exgobernador de Coahuila, Rubén Moreira, cuya administración desvió más de 680 millones de pesos a empresas fantasma, de acuerdo con el Hub de Periodismo de Investigación de la Frontera Norte, y su esposa Carolina Viggiano, también aspirante al gobierno de Hidalgo.

Las listas incluyen a Pablo Gamboa, hijo de Emilio Gamboa Patrón, allegado a los expresidentes Salinas de Gortari y Peña Nieto, a quien la periodista Lydia Cacho cita en su libro Los Demonios del Edén. El poder que protege a la pornografía infantil, por el cual fue acosada y torturada. Otro junior plurinominal es Eduardo Murat. Su padre José Murat, exgobernador de Oaxaca, ha sido involucrado por el exdirector de Pemex, Emilio Loyoza, en el caso Odebrecht. El favoritismo provocó una revuelta para exigir la renuncia de Alejandro Moreno, el líder del PRI más anodino.

«¿Nos pretenden tomar por idiotas, por inocentes o por borregos? Dos familias, la de José Murat y la de Moreira-Viggiano disponen de cuatro lugares…».
«El PRI) es un partido sin compromiso con los mexicanos, sin ideología, sin rumbo, ausente de los problemas nacionales y en manos de un puñado de delincuentes».

Ulises Ruiz, democracia interna del PRI

El movimiento Democracia Interna del PRI cuestiona en un comunicado: «¿Nos pretenden tomar por idiotas, por inocentes o por borregos? Dos familias, la de José Murat (cuñada e hijo) y la de Moreira-Viggiano (esposos), disponen de cuatro lugares entre 50 que pudieran, hablando con optimismo, llegar a ocupar una curul en la legislatura. A eso debemos sumarle a varios hijos e hijas de los mismos de siempre entre los que destacan las candidaturas de los hijos de Emilio Gamboa, del gobernador de Campeche y de Jorge Carlos Ramírez Marín, la hija de Hernández Deras, que va por mayoría mientras él (aparece) como plurinominal, así como el sobrino de Carlos Aceves del Olmo —líder de la CTM—. El PRI convertido en partido familiar».

Democracia Interna, cuya cabeza, Ulises Ruiz, no es precisamente demócrata, dista mucho de ser una fuerza significativa dentro del PRI, como la corriente liderada por Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo a finales de los ochenta, pero lo retrata: «Sin compromiso con los mexicanos, sin ideología, sin rumbo, ausente de los problemas nacionales y en manos de un puñado de delincuentes». El grupo anticipa otra debacle el 6 de junio, cuando se renueven la Cámara de Diputados, 15 gubernaturas y casi dos mil ayuntamientos. Las listas plurinominales están plagadas de «parientes, socios, cómplices y prestanombres». Dejar fuera a la militancia provocará «enojo, frustración y el abandono de las urnas», dice el texto.

Como número dos en la lista de candidatos de representación proporcional de la segunda circunscripción, Rubén Moreira tiene asegurado otro periodo en el Congreso; igual su esposa Carolina Viggiano, quien encabeza la quinta división electoral, a menos que el PRI rectifique. Sin embargo, la preferencia por Moreira deja en zona de riesgo a aspirantes identificados con el gobernador Miguel Riquelme, quien logró colocar dos lugares debajo de su predecesor, al presidente del PRI estatal, Rodrigo Fuentes.

Corrientes panistas

Mientras los despojos del PRI se reparten entre esposos, juniors e «impresentables», el PAN se ha pertrechado mejor para las elecciones legislativas del 6 de junio. A diferencia del otrora «partido invencible», vaciado por la fuga de cuadros y liderazgos, Acción Nacional integró sus listas de candidatos a diputados plurinominales con figuras de distintas corrientes. Entre ellas, las de los expresidenciables Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón, y el exsecretario de Gobernación, Santiago Creel.

El líder panista Marko Cortés no cometió el error de incluirse en la nómina de aspirantes como lo hizo su homólogo priista, Alejandro Moreno. En cambio, Zavala, quien renunció al PAN en 2017 para buscar la presidencia en calidad de independiente, será candidata por partida doble: competirá por el distrito 10 de Ciudad de México y ocupa el segundo lugar en la lista de representación proporcional de la quinta circunscripción, lo cual le garantiza un asiento en la próxima legislatura. Los puestos dos y tres se asignaron a Jorge Romero —diputado en funciones— y a Creel, respectivamente.

Además de Zavala y Creel, quienes ya fueron diputados, el PAN incluyó en sus nóminas de plurinominales a otros perfiles con experiencia legislativa como Héctor Larios, su actual secretario general; Cecilia Romero, expresidenta interina del CEN; y Armando Tejera, cercano a Marko Cortés, uno de los artífices de la coalición Va por México, formada con el PRI y el PRD. Empero, en las listas también hay «caciques locales, burócratas, familiares y amigos de los dirigentes de las cúpulas nacional y estatales», advierte el periodista Álvaro Delgado (Proceso, 03.02.21).

El PAN le abrió las puertas a los Calderón, pero se las cerró a su militancia. Juan Miguel Alcántara, exdiputado federal y exfiscal de Guanajuato, acusa: «Fueron listas cerradas. Fue un negocio de grupos. La Comisión Permanente nos evidenció que no es el órgano de libre discusión en el que los asuntos fundamentales del partido se discuten en voz alta y a la luz pública para cuidar al partido. Esa sesión se convirtió en asamblea levantadedos» (Reforma, 09.02.21).

El excandidato Ricardo Anaya ha preferido recorrer el país con vistas a las presidenciales de 2024, en las cuales pretende competir de nuevo, antes que encerrarse en el Congreso. Por tal razón declinó la postulación para diputado plurinominal, pero su excoordinador de campaña, Santiago Creel, y su exsecretario particular, Luis Antonio Rangel, sí están en las listas. Además, ¿cómo compartir bancada con Margarita Zavala, quien lo confrontó cuando era jefe del PAN y aspirante a la presidencia?

Anaya advierte, en un video difundido en redes sociales: «mi papel debe ser otro para ayudar a que las cosas mejoren. La elección de este año es muy importante, pero la presidencial de 2024 será crucial. (…) por eso quiero dedicarme de tiempo completo a volver a recorrer el país, no estar en una tribuna o en una oficina, sino en la calle, en la comunidad, con la gente» (Reforma, 19.01.21). La misma fórmula de López Obrador, quien ganó la presidencia en su tercer intento. Sin embargo, en la próxima carrera por la «silla del águila», Anaya volverá a toparse con Margarita Zavala y Felipe Calderón, cuyos bonos políticos no son hoy los mejor cotizados. Menos con Genaro García Luna preso en Estados Unidos.

Frente desinflado

En los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo la oposición al sistema provino del sector privado. El representante por antonomasia de esa corriente, Manuel J. Clouthier, quien antes había liderado la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), dejó los negocios para competir por la presidencia contra Carlos Salinas de Gortari. El fraude electoral de 1988 sembró la semilla de la alternancia, cosechada 12 años después por otro empresario afiliado al PAN: Vicente Fox. Hoy no hay personajes de esa talla en la arena política y las elites económicas, que a partir de Salinas compartieron el poder a cara descubierta, pero sin pagar los costos, prefieren ver los toros desde la barrera.

En ese contexto, Claudio X. González Guajardo reunió al PRI, PAN y PRD en la coalición Va por México, cuyo nombre es un calco de la iniciativa Sí por México, encabezada por él. La organización se presenta como «una gran comunidad de personas y organizaciones que creemos que otro México Sí es posible (…) la participación ciudadana es el mejor camino (…) para lograr el cambio que el país lleva buscando desde hace décadas». En realidad, se trata de un frente opositor al presidente López Obrador: «…tenemos que ponerle un hasta aquí al populismo y al autoritarismo de la 4T. Por el voto llegaron, por el voto se tienen que ir», publicó González en su cuenta de Twitter el 2 de noviembre pasado.

Desde su primera convención, el 9 de noviembre, hasta el 10 de febrero, Sí por México registraba 569 organizaciones y 59 mil 951 afiliados. La coalición electoral la propusieron 30 intelectuales, a mediados de julio pasado, en un aviso titulado «Contra la deriva autoritaria y por la defensa de la democracia». La única manera de corregir el rumbo y recuperar el pluralismo político y el equilibrio de poderes, advierte, «es mediante una amplia alianza ciudadana que, junto con los partidos de oposición, construya un bloque que, a través del voto popular, reestablezca el verdadero rostro de la pluralidad ciudadana en las elecciones parlamentarias de 2021», dice el desplegado. Héctor Aguilar Camín, Enrique Krauze, Jorge Castañeda y Gabriel Zaid, figuran entre los firmantes.

La Coparmex, entonces presidida por Gustavo de Hoyos, y González Guajardo acusaron recibo y en octubre iniciaron la formación de Sí por México. Un mes más tarde, la plataforma pidió al PAN, PRI y PRD «construir la unidad más amplia» —una coalición— para «evitar un escenario catastrófico en donde la dispersión del voto y la operación gubernamental permitan nuevamente el triunfo —de Morena y sus aliados—». El bloque sugerido por los escritores y académicos cobró forma en la coalición parcial Va por México, registrada el 23 de diciembre ante el Instituto Nacional Electoral para competir en 176 distritos federales —el número se amplió en febrero a 219— y en 11 de los 15 estados que también elegirán gobernador el 6 de junio.

Sin embargo, Va por México no ha generado expectativas. Antes de formalizar la alianza, el PAN y PRI empataban en intención de voto con 18 puntos porcentuales cada uno, los cuales, sumados a los cinco del PRD, totalizaban 41 contra el 44% de Morena, de acuerdo con una encuesta de Reforma publicada el 1 de diciembre pasado. Un mes después, la preferencia por el partido del presidente López Obrador subió al 53% y la coalición tripartidista Va por México tenía el 24%. Las siglas por las cuales «nunca» votaría la muestra son el PRI (40%), Morena (16%) y PAN (12%), según las pesquisas del mismo grupo. E4


Claudio X. González, el empresario omnímodo

Figura polémica, el fundador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad  se enfrenta ahora al monopolio del poder

Operación Safiro (2018), La Estafa Maestra (2019) y Megadeuda de Coahuila: justicia simulada (2019) figuran entre las investigaciones más sonadas de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), fundada en 2015 por el empresario Claudio X. González Guajardo. La primera trata sobre el desvío de 650 millones de pesos de los gobiernos de Chihuahua, Sonora, Colima, Durango y Estado de México para financiar campañas del PRI a través de empresas fantasma. La segunda pesquisa dejó al descubierto la trama para «desaparecer», mediante el mismo esquema y para los mismos fines, 7 mil 760 millones de pesos del erario federal durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. Y la tercera, única impune en su totalidad, exhibe el sistema de justicia en el estado.

MCCI ha sido igual o más incisiva con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador e incluso ha promovido amparos contra algunas de sus decisiones. En 2018 ganó los premios Ortega y Gasset, del diario El País; el Nacional de Periodismo —por La Estafa Maestra— y a la Excelencia Periodística. Parte de su financiamiento procede de la Confederación Suiza, de las Fundaciones Ford y MacArthur, así como de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés).

Cuando la coalición Va por México se hallaba en gestación, la revista Proceso publicó el reportaje «Los padrinos de Claudio X. González» de Álvaro Delgado. «El Consejo Mexicano de Negocios (CMN) es llamado “la cúpula de cúpulas” del sector privado porque agrupa a los empresarios más ricos y poderosos de México. Varios de sus expresidentes y miembros financian Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), la plataforma sobre la cual Claudio X. González ha construido el proyecto político-electoral antagónico al presidente Andrés Manuel López Obrador».

Antes de crear MCCI, González Guajardo —expresidente de la Fundación Televisa— fundó Bécalos, Aprender Primero y la asociación Mexicanos Primero, la cual apoyó la reforma educativa del expresidente Peña Nieto, derogada por AMLO. De acuerdo con el medio de comunicación de negocios EL CEO, González fue funcionario en las secretarías de Agricultura y del Trabajo, sin precisar en qué gobiernos. El texto de Delgado pone en duda una de las causas de MCCI: la transparencia. «Maneja con opacidad las donaciones que recibe —casi todas provenientes de la élite empresarial mexicana— y en algunos casos éstas no cuadran con los documentos a los que Proceso tuvo acceso y que identifican a los benefactores y sus aportaciones».

Acerca de la coalición PAN, PRI, PRD, el periodista advierte: «La corrupción de esos partidos y sus personajes parece no importarle al impulsor de Sí por México». Entre los mecenas de MCCI cuyas aportaciones promedian los 70 millones de pesos anuales, cita a Valentín Diez Morodo, del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, y del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). En 2019, Juan Pardinas dejó la titularidad de ese centro de investigación para asumir la dirección editorial del periódico Reforma.

González participó en las campañas de Carlos Salinas de Gortari y de Ernesto Zedillo, dice Delgado en su nota. El fundador de MCCI tiene hoy otra meta: quitarle al presidente el control del Congreso. El 9 de junio de 2020, AMLO denunció la formación de un Bloque Opositor Amplio cuyo objetivo «es promover el desplazamiento de Morena de la mayoría de la Cámara de Diputados en 2021, y revocar el mandato presidencial en 2022». Cinco meses después surgió Sí por México. No es BOA, pero su propósito es el mismo. E4


Caso Marín: Salgado le quita reflectores a AMLO

La candidatura del morenista para el gobierno de Guerrero, acusado de violación, enfurece a las mujeres y pone en jaque al presidente

El presidente Andrés Manuel López Obrador asestó un par de golpes a la «mafia del poder» con la extradición de Alonso Ancira, presidente de Altos Hornos de México, y la captura del exgobernador de Puebla Mario Marín, el 3 de febrero, cuando aún convalecía de COVID-19. Los casos confirman la tesis de AMLO según la cual, durante el neoliberalismo, el gobierno estaba al servicio de los dueños del dinero. En un país agraviado por la corrupción —donde financiar campañas políticas se premia con impunidad y negocios—, someter a los poderosos al imperio de la ley es bien visto, y la recompensa puede cobrarse en las urnas.

Morena necesita votos para conservar la mayoría en la Cámara de Diputados y ganar el mayor número de gobiernos estatales, congresos locales y ayuntamientos el 6 de junio. El auto de formal prisión contra Marín, el 10 de febrero, por el delito de tortura contra la periodista Lydia Cacho, fue celebrado por la organización Artículo 19: «La justicia no será plena hasta que el exgobernador sea condenado y, junto con él, todos los autores intelectuales que permanecen prófugos. Además de ser garantizada la reparación integral de los daños para Lydia Cacho y su familia».

«No sé que me horroriza más: si la ratificación de un presunto violador o la indiferencia de las voces masculinas».
«De continuar con la candidatura y en el posible escenario que colocara a Félix Salgado Macedonio como gobernador (…), se sentaría un precedente criminal: violar está permitido».

Alma Delia Murillo (Reforma, 05.02.21)

El infierno de Cacho —ignorado por tres presidentes (Fox, Calderón y Peña Nieto)— empezó en 2005 cuando denunció, en el libro Los demonios del Edén, un entramado de explotación sexual infantil. «Además de darle voz a las víctimas, lo más importante fue poder explicar cómo funcionan estas redes. Había senadores, diputados, gobernadores, empresarios multimillonarios vinculados con la explotación sexual de niños y niñas, y, por otro lado, el lavado de dinero», declaró a BBC News (04.02.21).

Sin embargo, las luces por la detención del Góber Precioso, a quien el empresario Kamel Nacif trató como títere en una conversación telefónica, difundida por La Jornada el 14 de febrero de 2006, las apagó Morena. El partido del presidente López Obrador se obstina en la candidatura de Félix Salgado Macedonio para el gobierno de Guerrero, no obstante ser acusado de violación por cinco mujeres. El caso ha provocado repulsa social e indignación incluso en las filas del movimiento «amlista».

En el video titulado #NingúnAgresorEnElPoder, difundido el 6 de febrero, artistas y activistas demandan a Morena retirar la candidatura de Salgado. En la columna Fuente ovejuna y el candidato, la escritora Alma Delia Murillo pide romper el pacto de impunidad del «machismo sistémico y violento». «Yo les pregunto, diputados, senadores, legisladores, escritores, estudiantes, hermanos, amigos, ciudadanos, hombres: ¿a ustedes no les indigna que un presunto violador sea candidato para gobernar un estado de este país que se nos incendia en las manos?, ¿por qué no se pronuncian?, ¿por qué lo permiten?» (Reforma, 05.02.21).

La autora de Cuentos de maldad (y uno que otro maldito) [Alfaguara], reflexiona: «No sé qué me horroriza más: si la ratificación de un presunto violador o la indiferencia de las voces masculinas ante semejante escándalo. Rompan el pacto, señores. (…) De continuar con la candidatura y en el posible escenario que colocara a Félix Salgado Macedonio como gobernador de Guerrero, se sentaría un precedente criminal: violar está permitido».

Como presidente de México y líder moral de Morena, López Obrador no puede guardar silencio ni permanecer al margen de un asunto que lastima a la sociedad y pone a prueba su palabra. Ordenar un proceso para sustituir a Salgado, no sería un acto de debilidad ni de intromisión, sino de justicia y de congruencia elemental. E4

Torreón, 1955. Se inició en los talleres de La Opinión y después recorrió el escalafón en la redacción del mismo diario. Corresponsal de Televisa y del periódico Uno más Uno (1974-81). Dirigió el programa “Última hora” en el Canal 2 de Torreón. Director del diario Noticias (1983-1988). De 1988 a 1993 fue director de Comunicación Social del gobierno del estado. Cofundador del catorcenario Espacio 4, en 1995. Ha publicado en Vanguardia y El Sol del Norte de Saltillo, La Opinión Milenio y Zócalo; y participa en el Canal 9 y en el Grupo Radio Estéreo Mayrán de Torreón. Es director de Espacio 4 desde 1998.