Loret de Mola, un gacetillero

Ser un «gacetillero» no es del todo despreciable porque todos los periodistas lo somos, tomando en cuenta que desde el siglo 17 la «gazzetta» es el origen de la prensa escrita, una época en que los gondoleros venecianos agregaron a su oficio de lancheros la propalación de noticias y rumores en hojas manuscritas para entretener a los pasajeros que pagaban esos volantes con una gazzetta, que era la moneda de más bajo valor en Venecia, difundiendo de ese modo truculentas calumnias, chismes de alcoba, rumores tendenciosos y también hechos verdaderos en un periodismo de gacetas que luego aprovecharon los políticos y oligarcas para manipular a la opinión pública, exactamente como ahora lo hace el gacetillero Carlos Loret de Mola, un periodista vano, irrelevante, inclinado al rumor y a los montajes de nulo rigor profesional.

Divulgar noticias falsas de cotilleo inofensivo y también calumnias y montajes son las dos vertientes del periodismo de «Loretito», sólo que en los montajes de canalla criminal no caben las disculpas, sino la condena pública y moral.

Sin daño alguno lo hizo Loret cuando reportó el «asedio» militar contra Bin Laden en las montañas Tora Bora de Afganistán, pagando por la escenografía del tanque ruso que detrás de él hace un disparo al aire y que, aun así, el farsante reportero se asusta y transmite a Joaquín López-Dóriga que avala el montaje de su «intrépido» reportero en la «línea de fuego».

Igual al reportaje sobre la captura del «Chapo» Guzmán en Los Mochis, nota que Loretito cubrió días después de los hechos reales, vestido en ropas de fatiga, acompañado de marinos, recorriendo la casa como si estuviera en inminente peligro, una ridiculez muy criticada en las redes de farsa vil, como en la película La Dictadura Perfecta, la clásica manipulación de Televisa.

Otro reportaje «bomba» es la exhibición de un video de Martín Jesús, hermano de AMLO, recibiendo un soborno de ¡60 mil pesos!, menos de lo que un regidor le daba a la Paloma para sus chicles. ¿Periodismo de investigación contra un presidente inofensivo que no reprime? No jodas, Loret.

Pero el montaje de la peor canalla criminal en la que participó Carlos Loret fue la fabricación de delitos contra Florence Cassez e Israel Vallarta del supuesto secuestro por el que Vallarta lleva 16 años preso.

Y es que hay indicios sobre la inocencia de los inculpados como la petición de un empresario a Genaro García Luna para tomar venganza sobre los Cassez. Las contradicciones de las víctimas. Las confesiones arrancadas con tortura. Los ofrecimientos de amnistía a Vallarta. La negativa de él a recibirla (cosa que jamás rechazaría un secuestrador). La protección no sólo a Loret, sino a Leopoldo Gómez y a Televisa.

La ética disecada de Loretito lo hace renegar de que aún se recuerde ese caso tras 16 años del vil engaño. El cobarde sujeto se aferra a que él no sabía del montaje y que ya se disculpó. Si acaso resulta que Vallarta es inocente estaremos frente a un nuevo caso Dreyfus. Y de ser así no hay perdón posible para los canallas que habrían destrozado una vida y la de varias familias trituradas por el poder de los corruptos Genaro y Palomino, del gacetillero Loret, de Televisa y del podrido sistema judicial mexicano.