Mañaneras, entre el derecho a la información y la demagogia

El presidente defiende las ruedas de prensa y asegura que son muy seguidas por los mexicanos a uno y otro lado de la frontera. Signos Vitales Pulso de México advierte, en cambio, que AMLO está a punto de duplicar las 23 mil mentiras que The Washington Post le contabilizó a Donald Trump

Otros mandatarios «platicadores»

Las conferencias matutinas de López Obrador siguen causando polémica. Luego que Grupo Reforma hiciera eco de un informe elaborado por la organización Signos Vitales Pulso de México, donde se afirma que en cada una de sus mañaneras el presidente miente, falsea información o entrega datos inexactos, el líder de Morena salió a defender sus intervenciones.

«Fíjense la importancia que tiene la mañanera, que podemos ventilar todo aquí, porque estos son ejemplos y es enseñanza para una sociedad mejor», señaló en su conferencia del 15 de abril. Sin hacer referencia al informe, el mandatario aprovechó la detención de un elemento de la Guardia Nacional por delitos contra la salud para establecer un comparativo con el flujo de información en administraciones anteriores, cuando los excesos por parte de las autoridades y los actos de corrupción no se mencionaban en los medios de comunicación.

«Había mucha impunidad, se cometían abusos y no pasaba nada, o salían de la cárcel porque tenían influencias o porque arreglaban sus asuntos con buenos abogados, y todo se daba en el anonimato, no salía nada en los medios, ahora suceden cosas y se entera todo el país», aseguró.

«No es para presumir y no quiero generar celos y sentimientos, pero sí se ve mucho lo que aquí comentamos, este diálogo circular».

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México

AMLO, además, presumió el alcance de sus conferencias matutinas y la cantidad de personas que las siguen, asegurando que incluso más allá de las fronteras se interesaban por los temas tratados.

«No es para presumir, no quiero generar celos y sentimientos, pero sí se ve mucho lo que aquí comentamos, este diálogo circular, entonces ayuda y ayuda mucho, porque siempre hemos dicho que lo más importante es el cambio de mentalidad, el cambio de nuestras actitudes y comportamiento», dijo.

Sin embargo, Signos Vitales Pulso de México tiene una opinión muy diferente. Para demostrarlo publicó el informe «El valor de la verdad. A un tercio del sexenio» donde advierte que, ante la falta de soluciones oportunas a problemas torales, el gobierno acude a fragmentar o encubrir la verdad.

«De la misma forma, esta fórmula implementada por el presidente se complementa con el fomento y culto a la mentira, las medias verdades o el uso de datos no verificables, mismos que se confeccionan cada mañana en las conferencias de prensa que él mismo dicta, dirige y organiza. En promedio, de acuerdo con la Organización Spin, el Presidente miente en 80 ocasiones durante cada una de sus conferencias matutinas. En dos años, López Obrador está a punto de duplicar las aparentemente inalcanzables 23 mil mentiras que The Washington Post le contabilizó a Trump en todo su mandato», se lee en el documento.

Los autores del estudio consideran que AMLO interpreta como una conspiración personal en su contra cualquier crítica a la 4T y recurre a sus intervenciones diarias para acallar las voces que osen oponérsele. El sarcasmo y los ataques que dirige a sus detractores suelen ser frecuentes; la tergiversación de la realidad para presentar un panorama a conveniencia, otro tanto.

«Con un montaje profesional y una adecuada batería de preguntas a modo, el país se prepara cada mañana para escuchar el mismo guion de falsedades, verdades a medias, combinación de acusaciones, datos no verificables y denostaciones en contra de detractores, así como la interminable lista de promesas incumplidas».

A pesar de ello, la imagen que proyecta López Obrador —sencillo y cercano a la gente— logra encandilar… y no solo a los mexicanos. De acuerdo con un cable diplomático del Gobierno estadounidense, firmado por el exembajador Christopher Landau en diciembre de 2019 —y también auscultado por Grupo Reforma (07.04.21)— el análisis de las autoridades del vecino del norte describe las mañaneras como una especie de charlas informales alrededor de una chimenea con un lenguaje que permite conectar, a la manera en que lo hizo Franklin D. Roosevelt durante su presidencia.

«(Son) charlas junto a la chimenea de un hombre del pueblo», sostiene el cable en uno de sus apartados.

INE ejerce presión

Las confrontaciones entre el presidente López Obrador y el Instituto Nacional Electoral (INE) se están tornando aún más serias a causa, justamente, de las mañaneras. Espacio que, poco a poco, se ha convertido en escenario para demostrar cuál de los dos es más fuerte. El 22 de abril el órgano electoral advirtió al mandatario que debe cumplir con la ley o será acreedor de una amonestación pública. Ello, después de que AMLO volviera a hacer pronunciamientos de propaganda gubernamental en tiempos de campaña durante su conferencia matutina de ese mismo día.

Las primeras quejas al respecto fueron levantadas por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y por Movimiento Ciudadano (MC), con motivo de las declaraciones del Ejecutivo en la mañanera del 16 de abril, y desde entonces no cesa el toma y daca entre el Ejecutivo y el INE.

Mientras el órgano electoral ha reiterado en varias ocasiones que el presidente no puede utilizar sus conferencias para difundir logros de gobierno, AMLO asegura que él solo defiende el derecho a la información y acusa al consejero presidente del instituto electoral, Lorenzo Córdova, de haber hecho la vista gorda en sexenios anteriores. E4


Otros mandatarios «platicadores»

Las conferencias matutinas de López Obrador, desde que era jefe de Gobierno de Ciudad de México, no representan ninguna novedad dentro de su intención y concepto. Otros mandatarios han establecido sus propios mecanismos y medios para mantenerse en contacto directo con la sociedad y, en distinta medida, impulsar sus proyectos políticos.

  • Franklin D. Roosevelt fue uno de los primeros en adoptar esta práctica en 1929, cuando aún era gobernador de Nueva York, y la continuó siendo ya presidente de Estados Unidos con el programa radiofónico «Weekly address of the President of the United States» —mejor conocido como «Your Weekly Address»— en que cada semana se dirigía a la nación.
  • Hugo Chávez, por alrededor de 13 años, mantuvo al aire su programa «Aló Presidente». Se transmitía los domingos a partir de las 11:00 a. m. y aunque no tenía una duración exacta, las intervenciones del mandatario venezolano solían extenderse por más de cinco horas.
  • Rafael Correa, en Ecuador, aprovechó por una década los espacios de radio y televisión gubernamentales para transmitir los sábados en la mañana «Enlace Ciudadano». En este espacio rendía cuentas sobre sus tareas como jefe de gobierno y aprovechaba para fustigar a la oposición.
  • Luiz Inácio Lula Da Silva protagonizó en Brasil 279 emisiones del programa de radio «Desayuno com o Presidente». Concedía una entrevista breve a un periodista cada lunes, a las seis de la mañana, y la retransmitían durante el día.

La Habana, 1975. Escritor, editor y periodista. Es autor de los libros El nieto del lobo, (Pen)últimas palabras, A escondidas de la memoria e Historias de la corte sana. Textos suyos han aparecido en diferentes medios de comunicación nacionales e internacionales. Actualmente es columnista de Espacio 4 y de la revista hispanoamericana de cultura Otrolunes.