Pierde Coahuila a decano del teatro

Las luces se apagaron. Gerardo Moscoso Caamaño, maestro, actor, cantante y director de teatro, una de las presencias más notables de la cultura y las artes —señaladamente del teatro—, amigo y colaborador de «Espacio 4», falleció el 23 de mayo.

Después de una larga y fructífera trayectoria en el ámbito del cine y el teatro nacionales en donde tuvo la oportunidad de trabajar con los mejores actores de su generación y con directores como Ludwick Margulles, Raúl Quintanilla y Luis de Tavira, entre muchos otros decide a finales de los años 90 instalarse en la ciudad de Torreón, en donde puso al servicio de la cultura y las artes de la región un enorme bagaje y cúmulo de experiencias que vinieron a trastocar de forma tan positiva este ámbito local de manera relevante.

Su primera puesta en escena como director teatral en estas tierras fue la obra De pétalos perennes, de Luis Zapata, tras la cual pasó a la conformación del grupo de teatro «La Gaviota», en San Pedro de las Colonias, con el que revivió textos tan importante como El hogar sólido, de Elena Garrro, y algunos textos casi olvidados de León Felipe. A su paso por distintas instituciones de la cultura como El Centro de Iniciación Artística «Pilar Rioja» y el Teatro «Salvador Novo», Moscoso siempre empapó su quehacer artístico e institucional de una indiscutible vocación social.

En 2019, el Ayuntamiento Poio, situado en la comarca del Salnés en España anunció el Premio Gerardo Moscoso a la mejor interpretación teatral, esto a manera de homenaje, por la vasta carrera personal y profesional vinculada al mundo de las artes de este gran coahuilense por adopción.

Personaje aguerrido y ave de tempestades, Moscoso nunca rehuyó a la controversia en aras de defender el valor de sus ideas, con las que maduró sus posturas defensoras de los derechos humanos.

Su partida deja un vacío difícil de llenar en las tareas de la promoción cultural, de los derechos humanos y difusión de las artes.

Espacio 4.