Profecías para el tercer milenio (3)

En algunas religiones, los profetas se distinguen claramente de otros exaltados o simuladores por tener simplemente carácter de mensajeros a quienes, en grados diversos y formas variables, se les considera «inspirados» que afirman hablar en nombre de su Dios y sus designios

Relacionado con el tema, ya vimos en la primera parte cómo estas profecías, escritas aproximadamente hace mil años, han tenido que pasar por acontecimientos muy misteriosos y extraños para que pudieran llegar hasta nuestros días y yo de alguna manera me siento obligado a darlas a conocer, tomando en cuenta que la mayoría se han cumplido o se están cumpliendo en nuestros tiempos, como es el caso de la siguiente que dice así:

«Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres ya no confiarán en la ley de Dios, sino que querrán guiar su vida como a una montura, querrán elegir a sus hijos en el vientre de sus mujeres y matarán a aquellos que no deseen».

Creo que esta profecía está muy clara y creo que todos conocemos que estas cosas están pasando en la actualidad, y que todos sabemos que en algunas naciones el aborto ya está permitido, y donde no lo está se realiza de una manera oculta o clandestina.

Otra profecía dice lo siguiente: «cuando empiece el año mil que sigue al año mil, habrá surgido un orden negro y secreto; su ley será el odio y su arma el veneno; deseará siempre más oro y extenderá su reino por toda la tierra, y sus servidores estarán unidos entre ellos por un beso de sangre, los hombres justos y los débiles acatarán su regla.

»Los poderosos se pondrán a su servicio; la única ley será la que se dicte en la sombra; se venderá el veneno aun dentro de las iglesias y el mundo avanzará con este escorpión bajo el pie».

Sobre todas las cosas, esta profecía se refiere a las grandes mafias que controlan la compra y venta del veneno (estupefacientes) con la cual controlan a mucha gente y ha llegado tan alto el poder que han adquirido que influyen en los gobiernos del mundo.

Relacionado con esto recuerdo un episodio de la historia que me tocó vivir. Corría el año de 1963 cuando yo me encontraba en Matamoros, Tamaulipas. Era el mes de noviembre de ese año cuando un día se difundió en todos los noticieros de la radio una noticia que informaba que acababan de matar al presidente Kennedy en Dallas, Texas; que lo habían balaceado. Mientras él iba en su automóvil saludando a la gente, alguien le disparó desde lo alto de un edificio, por donde iba pasando. Se decía que la bala le había entrado por la parte que nosotros conocemos como la nuca, o sea, alguna parte del cuello, pero por detrás. A la persona que le disparó lo detuvo la policía y aparentemente él era el culpable de su muerte ante la opinión pública. Pero en los videos que se grabaron en esa ocasión se veía que el presidente había recibido otro balazo tirado desde un terreno que se encontraba enfrente, por donde iba pasando, y la bala le había entrado por debajo de la barbilla y le había atravesado y perforado la cabeza de abajo hacia arriba, levantándole una parte del casco de la cabeza al salir la bala por la parte superior del cráneo. Las policías americanas siempre dijeron que a quien habían capturado era el culpable, y de la otra persona que le disparó desde el suelo nunca se dijo nada.

Pasaron los años y así quedaron las cosas, con un solo culpable y de la otra persona nada. Sin embargo, no recuerdo cuántos años hayan pasado, quizás 20 o 30 años, no estoy seguro cuántos, cuando en Matamoros se empezó a correr el rumor de que quienes habían matado al presidente Kennedy había sido la mafia italiana, y que el que verdaderamente lo había matado había huido hacia un rancho que está a un lado del Río Bravo, en los terrenos del municipio de Matamoros, Tamaulipas. Ese señor había permanecido oculto en el rancho hasta que las cosas se calmaron. Se dijo que el rancho pertenecía a un señor que era por todos conocido como muy rico y peligroso que se dedicaba al contrabando. Él está muerto. Otro dato era que él venía siendo el tío de Juan García Ábrego, que muchos años después se convirtiera en jefe del cartel del Golfo, que en sus tiempos fue el más poderoso de México.

Con esto quisiera decir que las más poderosas mafias en el mundo están en Estados Unidos, porque esas mafias son las que le compran la droga a los carteles mexicanos y colombianos; sin embargo, el gobierno americano nunca ha querido reconocer eso, sobre todo porque en Estados Unidos están los consumidores y los compradores.

Es curioso que el señor de las mañaneras, cuando andaba de candidato, mencionaba mucho la mafia en el poder, y ahora que él tiene el poder se le olvidó todo eso, y así como hay mafia italiana hay mafia americana, rusa y se puede decir que todas las naciones tienen sus propias mafias.

El autor de estas profecías, a quien le fueron reveladas precisamente en Jerusalén hace mil años, dice lo siguiente:

«Veo y conozco. Mis ojos descubren en el cielo lo que será y atravieso el tiempo de un solo paso.

»Una mano me guía hacia lo que ni veis ni conocéis.

»Mil años habrán pasado y Jerusalén ya no será la ciudad de los cruzados de Cristo. La arena habrá enterrado bajo sus granos las murallas de nuestros castillos, nuestras armaduras y nuestros huesos, habrá sofocado nuestras voces y nuestras plegarias.

»Los cristianos venidos de lejos en peregrinación, allí donde estaban su derecho y su ley, no osarán acercarse al sepulcro y a las reliquias, si no es escoltados por los caballeros judíos, que tendrán aquí, como si Cristo no hubiera sufrido en la cruz, su reino y su templo.

»Los infieles serán una multitud innumerable que se extenderá por todas partes y su fe resonará como un tambor de un confín al otro de la tierra».

Esta profecía se refiere a una visión del estado de Israel y del poder del Islam a finales del siglo XX.

La siguiente profecía no sé exactamente a qué se refiera, pero yo me siento obligado a darla a conocer y que cada quien la intérprete de acuerdo con sus conocimientos. El autor de estas profecías dice lo siguiente:

«Veo y conozco lo que será.

»Soy el escriba.

»Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre estará frente a la entrada sombría del laberinto oscuro y al fondo de esa noche en la que va a internarse, veo los ojos rojos del minotauro.

»Guárdate de su furor cruel, tú que vivirás en el año mil que sigue al año mil».

Lo único que puedo decir es que el minotauro es un personaje de la mitología griega con cuerpo de hombre y cabeza de toro. No sé realmente qué simboliza o qué significa. Lo único que pasa por mi espíritu es que pudiera ser un dictador mundial, el cual está profetizando en la Biblia con el nombre del anticristo, o sea, lo contrario a Cristo. E4