Sadismo

¿Uno que esperaría de una serie llamada «El juego del calamar» (Squid Game)? No sé ustedes, pero de principio tendría dos opciones, la primera: una película de acción siendo el título algún código entre espías guapos o el expediente que se robó una villana y un grupo de adolescentes busca recuperarlo o la segunda opción sería una serie infantil donde el calamar es el villano. Pero no.

«El juego del calamar» es la nueva entrega de Netflix, de origen surcoreana con nueve capítulos, escrita y dirigida por Dong-hyuk. Bastó un par de días desde su lanzamiento para encontrarse entre los contenidos más vistos de Netflix y no, no quitó a Bety la fea siendo todavía de los 10 más vistos en México.

La serie te muestra desde su primer episodio un entorno un tanto sádico que puede hacerte pensar cambiar de contenido ¡Pero!, no solo es sadismo sino que existe toda una historia detrás de cada uno de los personajes que te va presentado y va construyendo de manera eficiente los escenarios de cada uno de los personajes involucrados.

No es sorpresa que cuando uno empieza a ver una serie o película dice «va a pasar esto» y es cuando parece que el creador te escuchó y te muestra todo lo contrario, es allí donde uno se acomoda más y más en el sillón casi gritando ¡quiero saberlo todo! Es parte de esta fórmula llena de giros inesperados lo que hace esta serie tan atractiva y adictiva. Además de mostrarnos como el ser humano de algo tan inocente como juegos infantiles se puede convertir en el motivo de tu muerte.

Además de estar lleno de giros, te muestra un escenario en el que más de uno se puede sentir identificado: una vida llena de deudas. Donde por más que quieres salir adelante distintas circunstancias te lo impiden, teniendo entorno a estos problemas de salud, desintegración familiar, depresión, entre otras cosas.

Es importante resaltar que visualmente la serie es muy atractiva. Sí, hay sangre, pero no llega a saturate —bueno, depende de cada estómago—, como es el caso de otras películas como Saw o La purga que en ciertos momentos es más sangre que historia.

Dentro de la trama vemos la organización de una serie de juegos donde al final habrá un premio multimillonario, eso nos puede recordar a películas como Los juegos del hambre, pero sin el romanticismo de que a los protagonistas todo les sale bien y que al final triunfe el amor.

También nos muestran a los «VIPS» personas que están detrás de estos juegos, que apuestan para ver quién ganará. Seres detestables que buscan divertirse a costa de la vida de otros y, ¡esperen!, nos hacen entender que son estadounidenses ¿Realidad o ficción?

El entretenimiento no es sinónimo de no mandar un mensaje. Se nos da a reflexionar ¿Qué estamos dispuestos hacer para obtener dinero? Y de tenerlo ¿Para qué lo queremos? «El juego del calamar» no solo destaca por su ingenio, sino por su radiología de la naturaleza humana, y claro, ya está más de un espectador que espera la segunda temporada. Que por cierto se encuentra a mi criterio más que justificada. Esta serie es de lo más brutal en los últimos tiempos.

¿Merece la inversión de tu tiempo? Sí. Claro, no deja de ponernos a pensar ¿Por qué nos causa placer ver este tipo de series? ¿Hay algo que queremos cubrir? No es sorpresa que este tipo de entregas nos de algo de adicción, pero uno al final del día dice ¿Todo bien en casa?

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