Tablas en metrópolis

Para Popis, mujer de fe inquebrantable.
Ya estás con Dios y con tu madre amada

La certidumbre de las reglas y la incertidumbre de los resultados son las características que distinguen de modo fundamental a las democracias de las dictaduras, advierte el politólogo y economista español Josep M. Colomer en «La incertidumbre de la democracia». Ambas condiciones se empezaron a cumplir en México después de 70 años de elecciones fraudulentas, protestas sociales y movimientos estudiantiles y guerrilleros contra el régimen autoritario. En la «dictadura perfecta», según Mario Vargas Llosa definió nuestro sistema político en pleno auge salinista, la única certeza era que el PRI ganaba y si no, arrebataba incluso a sangre y fuego como lo cuenta el cacique potosino Gonzalo N. Santos en sus «Memorias» acerca de la elección de Manuel Ávila Camacho.

Hoy las encuestas electorales proyectan resultados, pero no siempre aciertan; ni siquiera en las democracias avanzadas. En nuestro país sobran ejemplos. En 1996, los sondeos oficialistas anunciaban un triunfo arrollador del candidato del PRI a la alcaldía de Saltillo, Salomón Abedrop, y carro completo en el estado. La pesquisa del bisemanario «Espacio 4», entonces bajo la dirección de Javier Villarreal, realizada por la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila, arrojó otros datos: la elección sería altamente competida y la ganaría Manuel López Villarreal (PAN). Así ocurrió: el margen fue de apenas 2.3 puntos porcentuales.

Luego del fracaso del PRI en los comicios de medio periodo del gobernador Rogelio Montemayor, en los cuales también perdió Torreón, Monclova, Ramos Arizpe y otros municipios, así como la mayoría del Congreso, por primera vez, el gobierno y su partido empezaron a modificar el calendario electoral, torcieron leyes y el «moreirato» acabó de convertir al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana en una parodia (aún no es). La sobrerrepresentación del PRI en el Congreso era ilegal e insultante. Nadie dijo nada hasta que la reforma de 2014 y la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación terminaron en la farsa.

En las elecciones de alcalde de 2013 (las intermedia de Rubén Moreira, como la del 6 de junio próximo serán las de Miguel Riquelme) votó casi el 54% de la lista nominal; en las de gobernador, ayuntamientos y Congreso de 2017, el 60.5%; en las de alcaldes, presidente de la república, diputados y senadores de 2018, el 63%; en la de diputados locales de 2020, el 39% (siempre las más desairadas por ser el repudio ciudadano hacia las legislaturas locales, apéndices del gobernador de turno, al margen de si el PRI tiene o no mayoría). La participación en los próximos comicios rondará el 55%, una mala noticia para los partidos cuyo voto depende de su estructura.

En la mayoría de los municipios, grandes, medianos o pequeños, las elecciones serás reñidas. Aun así, los partidos conservarán las principales alcaldías y si pierden algunas, recuperarán otras. El PRI y el PAN podrían quedar tablas en las metrópolis: Saltillo para José María Fraustro y Torreón para Marcelo Torres. Armando Guadiana (Morena) es el rival más fuerte, pero la ventaja que ostenta, no la reflejan las encuestas. En la capital lagunera, la eliminación de Luis Fernando Salazar y la oposición de sectores de Morena al apellido favorecen a Torres, pues también sepultaron el mito del voto útil, inventado para apuntalar a Román Cepeda (PRI), cuya caída en la intención del voto parece irreversible.

Torreón, 1955. Se inició en los talleres de La Opinión y después recorrió el escalafón en la redacción del mismo diario. Corresponsal de Televisa y del periódico Uno más Uno (1974-81). Dirigió el programa “Última hora” en el Canal 2 de Torreón. Director del diario Noticias (1983-1988). De 1988 a 1993 fue director de Comunicación Social del gobierno del estado. Cofundador del catorcenario Espacio 4, en 1995. Ha publicado en Vanguardia y El Sol del Norte de Saltillo, La Opinión Milenio y Zócalo; y participa en el Canal 9 y en el Grupo Radio Estéreo Mayrán de Torreón. Es director de Espacio 4 desde 1998.